Información importante sobre Covid-19. Saber más

Clínicas de rehabilitación, fisioterapia y deporte, podología, nutrición, psicología y entrenamiento personal. Un equipo multidisciplinar y especializado para ti.

Blog & News

Fracturas de Rótula: causas, diagnóstico, tratamiento

Fracturas de Rótula: causas, diagnóstico, tratamiento

¿Qué es la rótula y cuál es su función?

La rótula es un hueso de forma triangular que protege la parte anterior de la rodilla como un escudo, además de tener una función estética, sirve como fulcro para el tendón de cuádriceps: aumenta así su brazo de palanca y permite estirar y flexionar la rodilla de forma adecuada (1).

Forma parte de la familia de los huesos de tipo “sesamoideos” (huesos lisos, redondeados y pequeños que son incrustados en un tendón). De hecho, es el hueso sesamoideo más grande del cuerpo humano y está diseñado para soportar cargas muy altas. Gracias a ella podemos andar, correr y saltar con normalidad (2).

¿Qué hacer ante una fractura de rótula?

Las fracturas de rótula representan el 1% de todas las fracturas esqueléticas. Pueden ocurrir por mecanismos directos (golpe o caída fuerte sobre la rótula) o indirectos (fracturas por estrés) y es 2 veces más frecuente en los hombres que en las mujeres (3).

En los últimos años su incidencia está aumentando progresivamente, debido a la práctica de deportes de contacto en edades avanzadas y a los medios de transportes personales siempre más rápidos (4).

Las fracturas indirectas son las menos frecuentes, pero son las que más daño pueden provocar al aparato extensor de la rodilla; en este tipo de fracturas encontramos:

  • Fracturas por estrés: causadas por un movimiento violento de tracción muscular sobre los extremos de la rótula (avulsión), o por una carga repetitiva que cursa con dolor a nivel del hueso (5). Si se nota un dolor en la rotula durante los entrenamientos se debe acudir a un profesional sanitario.
  • Fracturas por causas endógenas : tumores óseos (condroblastomas) u osteoporosis (6).

Ante una fractura de rótula se desencadenan una serie de síntomas invalidantes: incapacidad funcional para extender la rodilla, dolor difuso en la cara anterior de la rótula e hinchazón de la rodilla con posible hematoma (7).

Según el tipo de rotura, la incapacidad funcional para mover la rodilla puede no presentarse, por eso, ante cualquier dolor o sospecha de rotura de rótula, se hace necesario un diagnóstico certero y un tratamiento rápido.

Diagnóstico:

La gran mayoría de la información se obtiene a través de la interrogación del paciente y analizando el antecedente del traumatismo directo o indirecto.

En la exploración física se nota tumefacción de la rodilla con inflamación y dolor agudo e incapacidad para estirar la pierna contra gravedad (con esta limitación puede estar indicada la cirugía). Algunas veces se puede notar una movilidad anormal, crepitación o incluso se puede palpar un surco de separación entre los fragmentos fracturados (8).

Para determinar la presencia de fractura, así como su clasificación, emplearemos la radiografía simple. Sin embargo, la resonancia magnética o la tomografía computarizada se requieren, en general, solamente para lesiones más sutiles o como diagnóstico previo a una fractura por estrés (9).

La clasificación de las fracturas de rótula va a depender del lugar, el número de fragmentos y de la dirección de la línea de fractura:

  • Transversales: son las más frecuentes y advienen por mecanismo indirecto. En esta suele producirse un importante desgarro de los alerones laterales de la rótula, y la separación de los dos segmentos de fractura debido a la contracción del cuádriceps.
  • Vertical o longitudinal. Estas son las menos frecuentes y se pueden producir en el medio de la rótula o como fracturas marginales.
  • Conminuta: cuando por un traumatismo directo la rótula se rompe en fragmentos, y si estos no se desplazan coge el nombre de “rotula estrellada”.
  • Osteocondrales: donde se encuentra afectado también el cartílago articular.
  • Marginales: afectan al reborde articular de la rótula.

En un traumatismo de alta energía es necesario evaluar la presencia de lesiones asociadas a estructuras subyacentes a la rótula (ligamentos cruzados, meniscos, tuberosidad tibial, cóndilos femorales etc..) (10).

¿Cómo recuperarse de una fractura de rótula?

Las fracturas de rótula pueden ser tratadas de forma conservadora o quirúrgica. Los enfoques terapéuticos se basan en las preferencias de los médicos y las características del paciente. La cirugía se debe evitar en los pacientes con alto riesgo preoperatorio (11).

Tratamiento conservador:

Si la fractura es muy leve y no se necesita cirugía, posiblemente será suficiente tan solo reducir las proprias actividades, no suspenderlas.

Lo más probable es que se coloque un yeso o un aparato ortopédico removible en la rodilla durante 4 a 6 semanas, el médico puede recomendar un apoyo parcial del peso en la pierna lesionada, según tolerancia y con la ayuda de unas muletas (12).

Durante el periodo de inmovilización es importante asegurar una reparación completa de la fractura y preservar la masa muscular de la pierna inmovilizada. La fisioterapia en esta fase temprana desarrolla un papel importante y debe empezar desde el día 1 para optimizar la recuperación:

  • Magnetoterapia: es un tratamiento no invasivo que se puede aplicar directamente sobre el yeso o férula. El campo electromagnético estimula las células óseas (osteoblastos) para acelerar la reparación natural de la fractura (13).
  • Entrenamiento de fuerza de la pierna no operada: el entrenamiento unilateral del lado sano, mientras el otro brazo o pierna están inmovilizados, asegura una significativa menor pérdida de fuerza y tono muscular en el miembro inactivo. En nuestro sistema nervioso se presenta un fenómeno de “estimulación cruzada”, es decir que al ejercitar una pierna se producen pequeñas contracciones también en la otra y en la musculatura estabilizadora (14).
  • Electroestimulación y contracciones isométricas voluntarias: la electroestimulación de la musculatura de la pierna en conjunto con la contracción voluntaria suave, permiten preservar la masa muscular y drenar las sustancias de desechos liberadas por la inflamación (15).
  • Movilidad de cadera, tobillo y pie: preservamos la movilidad de estos componentes, la rodilla lo va a beneficiar en futuro.

No hay pruebas significativas que sustentan la aplicación de hielo para reducir o limitar la inflamación, aunque tiene un importante efecto analgésico, es aconsejable tumbarse de vez en cuando con la pierna levantada y seguir las recomendaciones farmacológicas del médico (16).

A la hora de quitar el yeso o la férula: se trabajará en camilla de fisioterapia con el objetivo de recuperar la movilidad de flexo/extensión activa y pasiva de la rodilla, y finalmente recuperar la fuerza para estirar y levantar la pierna contra gravedad (17).

El trabajo en piscina temprano es muy recomendable, ya que por la ingravidez y por la presión hidrostática se puede reeducar la marcha a la vez que se recibe de forma natural un masaje drenante; se puede tonificar la musculatura y trabajar en rangos de movimientos amplios de forma segura (18).

En las fases finales: fundamental lograr progresivamente una correcta deambulación sin apoyos, aumentar la fuerza muscular general, la propiocepción y el equilibrio.
Finalmente se readaptará el paciente al esfuerzo con programas personalizados de acondicionamiento físico, consejos nutricionales y de autocuidado.

 

Tratamiento quirúrgico:

El tratamiento quirúrgico tiene por objetivo obtener una reducción anatómica, garantizar una movilización precoz y restaurar la integridad del mecanismo extensor de la rodilla (19). En las fracturas muy conminutas se puede recurrir a la patelectomìa.

Hay diversos métodos de fijación quirúrgica, incluyendo el obenque o banda de tensión (con agujas de Kirschner o tornillos) y hoy en día se están desarrollando técnicas mínimamente invasivas tramite artroscopia (20).

En el postoperatorio debe inmovilizarse la articulación con una férula durante 3 a 6 días, hasta que mejore la situación cutánea, para posteriormente iniciar la movilidad precoz. Se seguirán los pasos del tratamiento conservador, progresando desde la carga parcial hasta la carga completa a las 6 semanas (12).

Se hace esencial el tratamiento de las cicatrices causadas en la intervención por la posibilidad de producir adherencias y limitaciones en el tejido blando.

En Premium Madrid estamos a tu disposición para tratar este y otro tipo de lesiones, contamos con un amplio equipo multidisciplinar para ayudarte a conseguir una óptima recuperación y una correcta readaptación. Todos nuestros servicios pueden ser presenciales, online o en tu domicilio. ¡Cuéntanos tu caso!

 

Bibliografía

1. Gupton M, Imonugo O, Terreberry RR. Anatomy, Bony Pelvis and Lower Limb, Knee. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2020 Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK500017/
2. Cox CF, Sinkler MA, Hubbard JB. Anatomy, Bony Pelvis and Lower Limb, Knee Patella. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2020 Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519534/
3. Melvin JS, Mehta S. Patellar fractures in adults. J Am Acad Orthop Surg. abril de 2011;19(4):198-207.
4. Hou S, Zhang Y, Wu W. Study on characteristics of fractures from road traffic accidents in 306 cases. Chin J Traumatol Zhonghua Chuan Shang Za Zhi. febrero de 2002;5(1):52-4.
5. Teitz CC, Harrington RM. Patellar stress fracture. Am J Sports Med. diciembre de 1992;20(6):761-5.
6. Lang Y, Yu Q, Liu Y, Yang L. Chondroblastoma of the patella with pathological fracture in an adolescent: a case report. World J Surg Oncol. 12 de diciembre de 2019;17(1):218.
7. Pesch S, Kirchhoff K, Biberthaler P, Kirchhoff C. [Patellar fractures]. Unfallchirurg. marzo de 2019;122(3):225-37.
8. Filho JS, Lenza M, Carvalho RT de, Pires OG, Cohen M, Belloti JC. Interventions for treating fractures of the patella in adults. Cochrane Database Syst Rev [Internet]. 2015
9. Lazaro LE, Wellman DS, Pardee NC, Gardner MJ, Toro JB, Macintyre NR, et al. Effect of computerized tomography on classification and treatment plan for patellar fractures. J Orthop Trauma. junio de 2013;27(6):336-44.
10. Saragaglia D. Rupturas del aparato extensor de la rodilla y fracturas de la rótula. EMC – Téc Quirúrgicas – Ortop Traumatol [Internet]. 1 de marzo de 2018
11. Larsen P, Rathleff MS, Østgaard SE, Johansen MB, Elsøe R. Patellar fractures are associated with an increased risk of total knee arthroplasty: A Matched Cohort Study of 6096 Patellar Fractures with a mean follow-up of 14.3 Years. Bone Jt J. 2018;100-B(11):1477-81.
12. Eiff MP, Hatch RL. Fracture Management for Primary Care E-Book. Elsevier Health Sciences; 2011. 398 p.
13. Hannemann PFW, Mommers EHH, Schots JPM, Brink PRG, Poeze M. The effects of low-intensity pulsed ultrasound and pulsed electromagnetic fields bone growth stimulation in acute fractures: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Arch Orthop Trauma Surg. agosto de 2014;134(8):1093-106.
14. Andrushko JW, Lanovaz JL, Björkman KM, Kontulainen SA, Farthing JP. Unilateral strength training leads to muscle-specific sparing effects during opposite homologous limb immobilization. J Appl Physiol. 14  de diciembre de 2017
15. NCT02321163. Electrical Stimulation for Attenuating Muscle Atrophy. https://clinicaltrials.gov/show/NCT02321163 [Internet]. 31 de mayo de 2018
16. Adie S, Kwan A, Naylor JM, Harris IA, Mittal R. Cryotherapy following total knee replacement. Cochrane Database Syst Rev [Internet]. 2012;(9).
17. Henderson KG, Wallis JA, Snowdon DA. Active physiotherapy interventions following total knee arthroplasty in the hospital and inpatient rehabilitation settings: a systematic review and metaanalysis. Physiotherapy. 2018;104(1):25-35.
18. Heywood S, McClelland J, Mentiplay B, Geigle P, Rahmann A, Clark R. Effectiveness of Aquatic Exercise in Improving Lower Limb Strength in Musculoskeletal Conditions: A Systematic Review and Meta-Analysis.
Arch Phys Med Rehabil. 2017;98(1):173-86.
19. Bukva B, D’Hooghe P, Poberaj B, Alkhelaifi K, Hutchinson M, Landreau P. A combined tension-band braided polyester and suture button technique is a valuable treatment alternative for transverse patellar
fractures in athletes. Musculoskelet Surg. diciembre de 2019;103(3):283-7.
20. Cerciello S, Cote M, Lustig S, Dyrna F, Pauzenberger L, Neyret P, et al. Arthroscopically assisted fixation is a reliable option for patellar fractures: A literature review. Orthop Traumatol Surg Res OTSR.2017;103(7):1087-91.

Primera publicación Marzo 2016 – Actualizado Noviembre 2020.
Síndrome de dolor femoropatelar: definición, síntomas, causas y tratamiento

Síndrome de dolor femoropatelar: definición, síntomas, causas y tratamiento

Definición

El síndrome de dolor femoropatelar es una lesión común que se entiende mejor como un dolor anterior inespecífico de la rodilla que resulta de una disfunción en las fuerzas mecánicas entre la rótula y el fémur (1), por lo tanto en el síndrome de dolor femoropatelar se producen desequilibrios de las fuerzas que controlan el movimiento rotuliano durante la flexión y extensión de rodilla, sobrecargando la articulación (2).

El síndrome de dolor femoropatelar limita las actividades de la vida diaria que exigen flexión de la rodilla como subir y bajar escaleras, ponerse en cuclillas o permanecer sentado (3).

Prevalencia

El síndrome de dolor femoropatelar se considera la lesión por uso excesivo más común del miembro inferior y es más prevalente en individuos físicamente activos (4).

Afecta tanto a la población general como a grupos muy activos, como los deportistas. Tiene una mayor incidencia en mujeres que en hombres, especialmente entre los 15 y los 30 años y representa entre el 25% y el 40% de todos los trastornos tratados en medicina deportiva (2).

Síntomas

Los síntomas más habituales es el dolor retropatelar o dolor peripateral difuso durante actividades como correr, subir y bajar escaleras, ponerse de cuclillas y sentarse con las rodillas flexionadas durante períodos prolongados de tiempo (5).

Las personas que padecen el síndrome de dolor femoropatelar a menudo describen que el dolor está debajo o alrededor de la rótula, y a menudo es difícil de localizar. Los síntomas suelen aparecer de forma gradual y pueden ser bilaterales. La inflamación de la rodilla no es característica del síndrome del dolor femoropatelar, aunque los pacientes pueden referir sensación de rigidez, especialmente con la flexión de la rodilla. La crepitación y los trastornos funcionales son característicos del síndrome de dolor femoropatelar (2).

Además del dolor, la presentación clínica de este síndrome incluye debilidad muscular y alteración de la biomecánica de miembros inferiores (4).

Etiología y factores de riesgo

La etiología del dolor de esta patología es multifactorial e implica una combinación de factores intrínsecos y extrínsecos.

Factores de riesgo extrínsecos

Incluyen el tipo de actividad, la práctica de un deporte agresivo y repetitivo o el cambio en la intensidad de una actividad física.

También pueden considerarse factores extrínsecos las irregularidades en la actividad deportiva, las condiciones ambientales o la superficie y el equipamiento utilizado (5).

Factores de riesgo intrínsecos

Están relacionados con características individuales:
• La pronación alterada o excesiva del pie puede resultar en una rotación interna compensatoria de la tibia y un aumento de la tensión en valgo (5).
Factores biomecánicos, como el mal recorrido de la rótula, la debilidad de los músculos de las extremidades inferiores, especialmente del cuádriceps, así como los abductores de la cadera y los rotadores externos y la activación retardada del vasto interno (1). El músculo cuádriceps estabiliza el deslizamiento de la rótula a través del surco femoral, por lo que un desequilibrio entre la fuerza del músculo vasto medial oblicuo y otros grupos de músculos cuádriceps puede provocar un desplazamiento lateral de la rótula, lo que da como resultado una tensión de la articulación femororrotuliana en la carilla lateral (5).
Un mayor movimiento de la cadera en el plano frontal y transversal puede afectar las fuerzas laterales que actúan sobre la rótula (5).
• La rotación interna del fémur durante la fase de apoyo está relacionada con el desplazamiento lateral de la rótula y por tanto puede contribuir a la alteración de la rótula (5).
• También pueden aumentar el estrés de la articulación la tensión de los isquiotibiales, de la banda iliotibial, la tensión del retináculo rotuliano y la hiperactividad (5).
La flexibilidad limitada de cuádriceps y gastrocnemio. Se puede argumentar un vínculo directo entre la flexibilidad disminuida del cuádriceps y el síndrome de dolor femoropatelar, ya que un cuádriceps acortado puede resultar en un aumento de las fuerzas de contacto entre el cartílago retropatelar y el surco troclear (6).
• Características físicas como la anteversión femoral, rotación interna del fémur, mala alineación rotuliana, o hipermovilidad rotuliana. El síndrome de dolor femoropatelar también puede estar relacionado con el genu recurvatum, rodilla en valgo, torsión tibial lateral y otras disfunciones (2).

Por otro lado, los factores psicológicos, como altos niveles de ansiedad y creencias de evitación del miedo, también afecta en la aparición de este síndrome doloroso (2).

Diagnóstico

Actualmente la teoría más aceptada detrás de síndrome de dolor femoropatelar relaciona los síntomas con un estrés excesivo de la articulación femororrotuliana modificando la homeostasis de los tejidos blandos, y la hiperinervación y vascularización resultante del tejido isquémico puede provocar la sensación de dolor.

Dado que no existe consenso sobre la definición de un diagnostico, no es posible la validación de las pruebas clínicas. Por tanto, suele ser un diagnóstico basado en la exclusión de otras patologías (3,5).

Sin embargo, el dolor al ponerse en cuclillas, sugiere una fuerte tendencia hacia el diagnóstico, así como la prueba de sentadilla. Esta prueba se utiliza en la práctica clínica porque aumenta considerablemente la carga sobre la articulación de la rodilla y, en consecuencia, exacerba los síntomas en esta área (3).

Tratamiento

Dentro de la Fisioterapia se encuentran varias herramientas que se utilizan para reducir la intensidad del dolor y las limitaciones funcionales asociadas a la patología. Entre estas herramientas se encuentra la realización de un correcto fortalecimiento del cuádriceps con la combinación de estiramientos de facilitación neuromuscular propioceptiva (5,7). Además hay que incluir un fortalecimiento de los grupos musculares de la cadera, ya que esta musculatura influyen en la cinemática de la articulación femororrotuliana y por lo tanto un equilibrio de esta musculatura dará como resultado una disminución de la carga en la articulación y en el dolor. Es importante añadir ejercicios de tronco para lograr una mayor reducción del dolor, ya que se consigue una mejor alineación de la articulación de la extremidad inferior con una disminución de la presión en la rótula (5).

También es importante la terapia manual, consistente en diferentes técnicas de manipulación y movilización para lograr la reducción del dolor mejorando la funcionalidad y movilidad de la articulación (2). Estas técnicas abordan la articulación femororrotuliana, articulación tibiofemoral, columna lumbar y articulación sacroilíaca. Las movilizaciones de la articulación femorrotulianas y la movilización del tejido blando lateral de la rodilla disminuyen la tensión del tejido blando peripatelar asociada con el síndrome doloroso. Además, el tratamiento de la columna lumbar y la articulación sacroilíaca disminuye la inhibición del músculo cuádriceps (8). La movilización femororrotuliana y las técnicas de tejido blando de la rodilla reducen la tensión muscular y fascial de las estructuras laterales que conducen a un recorrido lateral de la rótula que contribuye al dolor de rodilla (8).

En resumen, el mejor tratamiento conlleva el aumento de la fuerza muscular funcional, la mejora del comportamiento sensoriomotor y la restauración de la alineación de la rotula con mejora del control motor (5).

Un programa de tratamiento integral debe adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente (5). En Premium Madrid disponemos de un equipo multidisciplinar de profesionales y medios técnicos para conseguir una recuperación completa y funcional de tu lesión, asegurándote una vuelta a tu deporte tras una correcta readaptación deportiva.

Coge cita online de fisioterapia deportiva, nuestros más de 4000 deportistas nos avalan.

Si desea más información puede visitar nuestro canal de YouTube.

Bibliografía

1. Saltychev M, Dutton R, Laimi K, Beaupré G, Virolainen P, Fredericson M. Effectiveness of conservative treatment for patellofemoral pain syndrome: A systematic review and meta-analysis. Journal of Rehabilitation Medicine. 2018;50(5):393-401.
2. Espí-López G, Arnal-Gómez A, Balasch-Bernat M, Inglés M. Effectiveness of Manual Therapy Combined With Physical Therapy in Treatment of Patellofemoral Pain Syndrome: Systematic Review. Journal of Chiropractic Medicine. 2017;16(2):139-146.
3. Nunes G, Stapait E, Kirsten M, de Noronha M, Santos G. Clinical test for diagnosis of patellofemoral pain syndrome: Systematic review with meta-analysis. Physical Therapy in Sport. 2013;14(1):54-59.
4. Santos T, Oliveira B, Ocarino J, Holt K, Fonseca S. Effectiveness of hip muscle strengthening in patellofemoral pain syndrome patients: a systematic review. Brazilian Journal of Physical Therapy. 2015;19(3):167-176.
5. Clijsen R, Fuchs J, Taeymans J. Effectiveness of Exercise Therapy in Treatment of Patients With Patellofemoral Pain Syndrome: Systematic Review and Meta-Analysis. Physical Therapy. 2014;94(12):1697-1708.
6. Pappas E, Wong-Tom W. Prospective Predictors of Patellofemoral Pain Syndrome. Sports Health: A Multidisciplinary Approach. 2012;4(2):115-120.
7. Alba-Martín P, Gallego-Izquierdo T, Plaza-Manzano G, Romero-Franco N, Núñez-Nagy S, Pecos-Martín D. Effectiveness of therapeutic physical exercise in the treatment of patellofemoral pain syndrome: a systematic review. Journal of Physical Therapy Science. 2015;27(7):2387-2390.
8. Eckenrode B, Kietrys D, Parrott J. Effectiveness of Manual Therapy for Pain and Self-reported Function in Individuals With Patellofemoral Pain: Systematic Review and Meta-analysis. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy. 2018;48(5):358-371.

¿Cómo afecta tu postura corporal a tu día a día?

¿Cómo afecta tu postura corporal a tu día a día?

La postura se define como la posición que adopta cada individuo, tanto en movimiento
(postura dinámica), como cuando no estamos en movimiento; ya sea sentados, de pie o al

dormir (postura estática) (1,2). La postura está relacionada con el estado del sistema músculo-
esquelético, el estilo de vida, los hábitos diarios que adquiere la persona y las emociones (3).

Una buena postura consiste en la alineación simétrica del cuerpo en torno al eje de gravedad,
que es la columna vertebral, manteniendo la cabeza erguida, la pelvis centrada y las
extremidades ubicadas de modo que el peso del cuerpo quede repartido equitativamente
(4,5). Por el contrario, una mala postura es aquella en la que el cuerpo no respeta esa
alineación.

No obstante, existe mucha controversia sobre este tema, ya que el solo hecho de mantener
una buena postura no exime de la aparición de dolores, ni el mantenimiento de una mala
postura conlleva obligatoriamente lesiones o trastornos.

¿Qué condiciona tu postura?

La postura se ve condicionada directamente por otros factores tales como: el estrés (6), el
sedentarismo, la dieta y/o el ejercicio físico que pueden ser determinantes en el
desencadenamiento de molestias y dolores. Por ello, es muy importante tomar conciencia de
cuál es nuestra postura y qué debemos hacer para corregirla, si no es la adecuada.

Tu salud física puede verse alterada, tanto por factores externos, como el ambiente, sobre los
que no podemos influir, pero también por conductas o hábitos derivados de adoptar malas
posturas (7), que inciden negativamente en la calidad de vida.

Para que los esfuerzos realizados en las actividades del día a día no sobrecarguen nuestros
músculos y articulaciones es preciso adoptar una buena postura corporal al llevarlas a cabo
(4,5,8). De igual modo, durante la noche, para evitar a medio y largo plazo trastornos tales
como dificultades digestivas, dificultad respiratoria, y trastornos músculo-esqueléticos, entre
otros (9) .

¿Qué sucede si mantengo una mala postura?

Si mantienes una mala postura, puedes sufrir de hipercifosis (10), hiperlordosis (11), escoliosis
(12) o rectificación cervical, dorsal y/o lumbar, o alguna otra enfermedad que puede afectar a
tu columna.

Siempre es útil diagnosticar si dicha postura se debe solo al hábito o es consecuencia de una
deformidad esquelética subyacente.

¿Qué es la Escoliosis, Hiperlordosis e Hipercifosis?

  • La hipercifosis (cifosis) (10,13) es una desviación de la columna en el plano sagital fuera de sus
    límites, la cifosis normal se halla entre 30o y 65o (método de Cobb).
  • La hiperlordosis (lordosis) (11) es la acentuación en el plano sagital de la curvatura lumbar
    normal fisiológica, entre 20º y 40º.
  • La escoliosis (12) es una deformación de la columna, caracterizada por una curvatura lateral y
    una rotación vertebral, generando una curva en forma de “C” o de “S”.
  • Las rectificaciones son la disminución en el plano sagital de las curvas fisiológicas del raquis.

 

¿Cuáles son las consecuencias de una mala postura?

  • Dolor lumbar: derivado de la vida sedentaria, al permanecer, por ejemplo, debido al trabajo,
    muchas horas sentados con la espalda encorvada (14–16); o al estar mucho tiempo de pie con
    la pelvis en anteversión. También puede aparecer después de cargar algo muy pesado (6)
  • Molestias en zona central de la espalda: habituales cuando la persona se sienta con una
    curva dorsal exagerada, con los hombros enrollados hacia delante o al estar de pie sacando
    barriga. También debido a mantener esta postura durante un tiempo prolongado (14)
  • Dolor en cuello y parte superior de los hombros: ocurre cuando hay un apoyo excesivo sobre
    las articulaciones de las últimas vértebras cervicales, algo común cuando la persona se queda
    sentada mirando al frente durante un tiempo prolongado (17)
    También está relacionado con contracturas derivadas del estrés o de someter a los músculos a
    esfuerzos o posturas inadecuadas.
  • Mayor riesgo de lesiones, ya que al adoptar una mala postura, el peso del cuerpo queda mal
    distribuido y por tanto, habrá zonas que queden desprotegidas (18)

¿Qué beneficios aporta una buena postura?

  1. Mejora de la función respiratoria: aumenta la capacidad pulmonar, contribuyendo por tanto
    a mejorar la circulación (19)
  2. Previene el cansancio y la fatiga crónica: al mejorar la respiración, se gasta energía de forma
    más eficiente, optimizando las funciones del organismo, promoviendo, además, un buen
    estado de ánimo (19,20)
  3. Previene lesiones, dolores musculares y problemas de columna: una buena colocación y
    distribución del peso del cuerpo previene la aparición de dolores musculares como lumbago, cervicalgias, y otros trastornos posteriores que podrían derivar de adoptar una mala postura (19,20)
  4. Genera armonía a nuestro organismo: al favorecer una mejor respiración y evitar dolores musculares mejora el estado de ánimo y la sensación de bienestar general.

En Premium Madrid contamos con una Unidad de Columna compuesta por un equipo multidisciplinar entre los que se encuentran fisioterapeutas especialistas en columna vertebral, además de especialistas en RPG y en otras especialidades
relacionadas con la postura y con las dolencias causadas por malas posturas que pueden
ayudarle a mejorar y a prevenir futuras patologías.

Contamos también con clases reducidas de Pilates (máximo 3 alumnos), tanto en máquinas
como en suelo, impartidas por fisioterapeutas expertos. Ante cualquier duda, contacta con nosotros y ¡pregúntanos sin compromiso!.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Earhart GM. Dynamic control of posture across locomotor tasks. Movement Disorders.
2013.
2. Bouisset S, Do MC. Posture, dynamic stability, and voluntary movement.
Neurophysiologie Clinique. 2008.
3. Nair S, Sagar M, Sollers J, Consedine N, Broadbent E. Do slumped and upright postures
affect stress responses? A randomized trial. Heal Psychol. 2015;
4. Dave VR, Khanpara HJ, Shukla RP, Sonaliya KN, Tolani J, Patel R. Risk factors of
occupation related back pain and neck pain among patients attending tertiary care
hospital, Ahmedabad, India. J Prev Med Hyg. 2019;
5. Yang L, Lu X, Yan B, Huang Y. Prevalence of Incorrect Posture among Children and
Adolescents: Finding from a Large Population-Based Study in China. iScience. 2020;
6. Pope MH, Goh KL, Magnusson ML. Spine ergonomics. Annual Review of Biomedical
Engineering. 2002.
7. Biddle SJH, Bennie JA, De Cocker K, Dunstan D, Gardiner PA, Healy GN, et al.
Controversies in the science of sedentary behaviour and health: Insights, perspectives
and future directions from the 2018 queensland sedentary behaviour think tank.
International Journal of Environmental Research and Public Health. 2019.
8. Kwon Y, Kim JW, Heo JH, Jeon HM, Choi EB, Eom GM. The effect of sitting posture on
the loads at cervico-thoracic and lumbosacral joints. In: Technology and Health Care.
2018.
9. Subramani Y, Singh M, Wong J, Kushida CA, Malhotra A, Chung F. Understanding
Phenotypes of Obstructive Sleep Apnea: Applications in Anesthesia, Surgery, and
Perioperative Medicine. Anesthesia and Analgesia. 2017.
10. Ailon T, Shaffrey CI, Lenke LG, Harrop JS, Smith JS. Progressive spinal kyphosis in the
aging population. Neurosurgery. 2015;
11. Le Huec JC, Thompson W, Mohsinaly Y, Barrey C, Faundez A. Sagittal balance of the

spine. European Spine Journal. 2019.
12. Kelly A, Younus A, Lekgwara P. Adult degenerative scoliosis – A literature review.
Interdisciplinary Neurosurgery: Advanced Techniques and Case Management. 2020.
13. Koelé MC, Lems WF, Willems HC. The Clinical Relevance of Hyperkyphosis: A Narrative
Review. Frontiers in Endocrinology. 2020.
14. Wong AYL, Chan TPM, Chau AWM, Tung Cheung H, Kwan KCK, Lam AKH, et al. Do
different sitting postures affect spinal biomechanics of asymptomatic individuals? Gait
Posture. 2019;
15. Phimphasak C, Swangnetr M, Puntumetakul R, Chatchawan U, Boucaut R. Effects of
seated lumbar extension postures on spinal height and lumbar range of motion during
prolonged sitting. Ergonomics. 2016;
16. Jia B, Nussbaum MA. Influences of continuous sitting and psychosocial stress on low
back kinematics, kinetics, discomfort, and localized muscle fatigue during unsupported
sitting activities. Ergonomics. 2018;
17. Shaghayegh fard B, Ahmadi A, Maroufi N, Sarrafzadeh J. Evaluation of forward head
posture in sitting and standing positions. Eur Spine J. 2016;
18. Stamatakis E, Gale J, Bauman A, Ekelund U, Hamer M, Ding D. Sitting Time, Physical
Activity, and Risk of Mortality in Adults. J Am Coll Cardiol. 2019;
19. Ekelund U, Steene-Johannessen J, Brown WJ, Fagerland MW, Owen N, Powell KE, et al.
Does physical activity attenuate, or even eliminate, the detrimental association of
sitting time with mortality? A harmonised meta-analysis of data from more than 1
million men and women. Lancet. 2016;
20. Khalili Z, Tosanloo MP, Safari H, Khosravi B, Zakerian SA, Servatian N, et al. Effect of
educational intervention on practicing correct body posture to decrease
musculoskeletal disorders among computer users. J Educ Health Promot. 2018.

 

 

Primera publicación Octubre 2017 – Actualizado Noviembre 2020.

Cúentanos tu caso y te ayudamos

Un equipo de profesionales sanitarios resolverá tus dudas respecto a tu salud

Nuestros pacientes opinan de nosotros

Te ofrecemos un tratamiento multidisciplinar, global y especializado

Prestamos una asistencia eficiente, comprometida y sensible a las necesidades de las personas, a través de la implicación de un gran equipo multidisciplinar, conformado por médicos, fisioterapeutas, podólogos, enfermeros, terapeutas ocupacionales, psicólogos, nutricionistas y entrenadores. Hacer un mundo mejor es posible, ayudarnos a mejorar entre las personas es una de las esencias de la vida.

SERVICIO A DOMICILIO

¡Fisioterapia a domicilio y mucho más! En Premium Madrid queremos estar cerca de ti más que nunca. Por eso puedes contar con nuestro equipo multidisciplinar para aquello que precises en el lugar donde nos necesites. ¡Conoce más acerca de todos los servicios que ofrecemos!

Unidades

Conoce nuestras unidades de medicina y fisioterapia especializada, en las que un equipo multidisciplinar junto a la tecnología sanitaria más avanzada te ayudarán sea cual sea tu objetivo.

ÁREAS Y ESPECIALIDADES

 


Entidades con las que colaboramos

SOMOS PROFESORES DOCENTES DE LA UNIVERSIDAD EUROPEA DE MADRID

DIRECTORES DEL MÁSTER DE FISIOTERAPIA DEPORTIVA

Universidad autónoma de Madrid

SOMOS PROFESORES DOCENTES DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

Universidad Nebrija logo

SOMOS PROFESORES DOCENTES DE LA UNIVERSIDAD ANTONIO DE NEBRIJA

Imagen de la Universidad Alfonso Décimo el Sabio

SOMOS PROFESORES DOCENTES DE LA UNIVERSIDAD ALFONSO X EL SABIO

Ayuda en Acción imagen

COLABORAMOS CON AYUDA EN ACCION

Responsables de los servicios médicos y de fisioterapia deportiva

Logo club Urbas Fuenlabrada

Urbas Fuenlabrada

Logo Federación Madrileña de Natación

Federación Madrileña de Natación

  Logo Kometa Cycling Team

Kometa Cycling Team

 

Logo Club Voleibol Madrid

Voleibol Madrid

 

Logo Club Escuela de Atletismo

Club Escuela de Atletismo Majadahonda

Logo CDC Moscardó

CDC Moscardó

Logo Club ozuelo de Alarcón

C. F. Pozuelo

Logo Club A.D Villa Rosa

A. D. Villa Rosa

Logo Club E.D Moratalaz

E.D. Moratalaz

Logo CD San Roque

CD San Roque EFF

Logo Club AD Arganda del Rey

AD Arganda CF

Logo Club CDE Lugo Fuenlabrada

CDE Lugo Fuenlabrada

ÚLTIMAS NOVEDADES

¿Cómo afecta tu postura corporal a tu día a día?

La postura se define como la posición que adopta cada individuo, tanto en movimiento (postura dinámica), como cuando no estamos en movimiento; ya sea sentados, de pie o al dormir (postura estática) (1,2). La postura está relacionada con el estado del sistema músculo-...

Clínicas de Fisioterapia y Rehabilitación en Madrid

Somos tu Clínica de Fisioterapia y Rehabilitación de confianza en Madrid, donde nuestro equipo multidisciplinar te acompañará en el proceso hasta lograr tus objetivos de salud y deporte. Mejoramos para hacer mejorar, crecemos para hacer crecer.