Todos sabemos que la postura es importante, pero no somos conscientes hasta qué punto la actitud postural puede llegar a influir en nuestras vísceras.

 

Lo más común es encontrar a personas con una actitud postural de escapulum posterior, es decir, nuestra cintura escapular se encuentra por detrás de la línea media del cuerpo con respecto a la cintura pélvica.

 

En pacientes con dicha actitud postural encontramos una seria de adaptaciones musculoesqueléticas que detallaremos a continuación, y que tiende a favorecer la ptosis visceral.

 

 

Repercusiones musculoesqueléticas del escapulum posterior:

Anteversión pélvica y aumento de curva lordótica lumbar (hiperlordosis lumbar), provocando patologías como lumbalgia, hernia discal, ciática.

Aumento de la cifosis torácica (hipercifosis dorsal), provocando tensión de la musculatura posterior y con su consecuente dorsalgia. Así mismo, se restringe la amplitud torácica pudiendo causar patología cardiorespiratoria. La presión intratorácica tiende a hacerse positiva, disminuyendo la fuerza de succión hacia craneal de los músculos abdominales y favoreciendo la ptosis visceral abdominal (prolapsos, incontinencia urinaria). Músculo diafragma y recto anterior del abdomen hipotónicos.

Retroceso de la cintura escapular + acortamiento de pectorales; hombros tienden a la rotación interna, siendo causales de periartritis de hombro, síndrome de los desfiladeros…

Proyección anterior de la cabeza (rectificación cervical con hiperextensión de  cervicales altas C0-C1-C2).

Por todo esto pueden verse favorecidas patologías en MMII como tendinitis aquílea, trocanteriris, coxartrosis, gonartrosis, condromalacia rotuliana, metatarsalgia, fascitis plantar, espolón calcáneo…

 

¿Qué es la ptosis visceral?

Es un descenso de las vísceras dentro de la cavidad abdomino-pélvica, que se ve favorecida por hipotonía muscular del suelo pélvico, abdominal…

Esta ptosis visceral favorece la disfunción de los órganos (no tendrán buena movilidad y, por tanto, se afectará la motilidad propia del órgano así como su función).

 

Lo más común es que haya una ptosis de estómago que repercute en la funcionalidad hepática, intestinal y uroginecológica. Por ello, habrá pacientes que, aparte de presentar disfunciones y adaptaciones musculoesqueléticas, tendrán sintomatología visceral como: reflujos (posible hernia de hiato), ardores, sensación de pesadez tras las comidas, mala tolerancia a comidas grasa y estreñimiento-diarrea entre otras.

 

En PremiumMadrid contamos con un amplio equipode fisioterapeutas especializados en Osteopatía, suelo pélvico, deporte, y Reeducación Postural Global RPG®, entre otras disciplinas, así como licenciados en INEF, que trabajarán de manera conjunta para obtener una completa recuperación.

 

BIBLIOGRAFÍA

François Ricard. Tratamiento osteopático  de las lumbalgias y lumbociáticas por hernias discales  (2ª edición). Medos.

Struyf-Denys G. Les chaînes musculaires et articulaires. Editorial SBO; 1978.

mm

Barbara Elvira

  • Fisioterapeuta (Universidad Complutense de Madrid)
  • Responsable de fisioterapia en columna y traumatológica
  • Especialista en Osteopatía (C.O-Universidad de Alcalá-Escuela de Osteopatía de Madrid)
  • Especialista en Método Pilates Suelo y Pilates Máquinas
  • Especialista en Punción Seca (terapia invasiva del sistema miofascial)
  • Aplicación de la nutrición en los procesos de intervención fisioterápica
  • Especialista en vendaje neuromuscular y exteroceptivo.
  • Experto en fisioterapia deportiva

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ANATOMÍA DEL TENDÓN

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