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El parto es, o parece ser, un proceso natural que si no estuviera medicalizado,  la mujer no perdería la capacidad espontánea  de realizar esos empujes o pujos.  Como en la actualidad damos a luz en hospitales y con facilidades como la epidural, hay que volver a aprender y poner en práctica, herramientas que tiene nuestro cuerpo para hacer dichos pujos. El momento ideal es un mes antes, dentro de tus sesiones de preparación al parto.

Esta preparación al parto conviene empezar a realizarla desde los primeros meses de gestación, ya que será más fácil activar diferentes grupos musculares para reducir presiones en el suelo pélvico y conseguir actuar sobre el patrón postural, además de trabajar toda la musculatura relacionada con el proceso del parto.

En las últimas semanas de gestación, sobre la semana 36, ya se puede empezar a enseñar la realización de los pujos, para realizarlos el día del parto de una forma eficaz, generando el mínimo impacto en el suelo pélvico.

Como bien hemos comentado en otros blogs, el parto se divide en 2 fases:

Fase de dilatación, donde comenzamos a sentir contracciones, en un primer momento más suaves y distanciadas en el tiempo para terminar con contracciones más fuertes, mantenidas y con menos tiempo entre ellas. El final de esta fase se consigue cuando nuestro cuello del útero alcanza los 10 cm de dilatación, en ese momento comenzaremos con la fase de expulsivo y los denominados pujos maternos.

curso preparacion al parto

Qué son los pujos en el parto

En la última fase del parto, la cabeza del bebé se apoya sobre el suelo pélvico, produciendo una contracción refleja del útero, que se denomina reflejo de expulsivo. En este momento la mujer tiene ganas de empujar y las contracciones uterinas se hacen casi incontrolables. Es en este momento donde la mujer realizará los pujos.

Así, podemos realizar diferentes tipos de pujos:

Tipos de pujos en el parto

Nos encontramos con 3 formas diferenciadas de realizar los pujos.

En valsalva: es decir, aumentando la presión intraabdominal. Cogemos aire y sin soltarlo, cuando llega la contracción, empujo con todas mis fuerzas dirigidas hacia el periné anterior (vagina), que debe estar relajado.

Este pujo es el que se realiza cuando se empuja como “si quisiéramos ir al baño a defecar”. Es el pujo más dañino para el suelo pélvico y además es el menos eficaz. Se recomienda evitarlo y, en caso de ser el pujo que nos soliciten, tendremos que aprender a dirigir bien las presiones hacia la zona vaginal con elongación del cuerpo.

En espiración frenada: cogemos aire y empujamos a la vez que lo soltamos lentamente (se pueden emitir sonidos vocales) y con los labios fruncidos, como si quisiéramos hinchar un globo de agua. El empuje se realiza activando el músculo transverso, que es el músculo diseñado para “expulsar” ya que se debe activar cuando tosemos, vamos al baño, vomitamos y por tanto también para dar a luz.

Pujo mixto: Es la combinación de los pujos anteriores. Empezamos el pujo con espiración frenada y lo terminamos con apnea (sin respirar). En este caso, la fuerza para empujar sigue realizándose con el transverso, y se considera el pujo más eficaz y recomendable.

Pujar correctamente para evitar lesiones del suelo pélvico

Un pujo que no sea eficaz puede dar lugar a lesiones del suelo pélvico y de la pared abdominal por dirigir mal las presiones intrabdominales, aumentando el riesgo de parto instrumentalizado y de episiotomías o desgarros. Estas lesiones del suelo pélvico pueden ser el origen de posteriores dolores en las relaciones sexuales, prolapsos viscerales o bien la denominada incontinencia, que puede ser urinaria, fecal o de gases.

Cómo aprender a realizar los pujos para el parto

Durante la preparación al parto dirigida por un fisioterapeuta obstétrico, se enseñará a la mujer donde tiene los diferentes músculos necesarios para realizar unos pujos correctos, y la forma de usarlos.

Se aconseja realizar ejercicios para el fortalecimiento de estos músculos durante todo el embarazo, aunque los pujos no se puedan empezar a practicar hasta la semana 36 de gestación.

Es importante enseñar los pujos en diferentes posturas, siempre favoreciendo el aumento de diámetro del estrecho inferior de la pelvis con rotación interna de caderas y retroversión pélvica, para que la mujer pueda realizarlos el día del parto en la que se sienta más segura y confortable.

La realización de masajes vaginales a partir de la semana 34 y el uso de un dispositivo llamado Epi-no, son de gran ayuda para facilitar la distensión del suelo pélvico el día del parto y para percibir la sensación de pujo y saber cómo dirigir la presión.

Recordemos que, para evitar lesiones del suelo pélvico tras el embarazo y parto, el suelo pélvico debe tener buen tono y fuerza y a su vez tener la capacidad de distenderse para dejar pasar la cabeza fetal.

El papel de la fisioterapia en el parto

Los fisioterapeutas podemos ayudar durante el embarazo en:

  • Prevención y/o curación de los dolores músculo-esqueléticos típicos del embarazo, tales como cervicalgias, lumbalgias, ciáticas, Sd del túnel carpiano, edema en piernas…
  • Enseñar una buena toma de conciencia corporal, que nos permita realizar una correcta movilidad y flexibilidad de la pelvis. Esto es importante no solo para reducir los dolores durante el embarazo sino también para reducir el dolor durante la fase de dilatación y mejorar el encajamiento de la cabeza del bebe en la pelvis, así como el expulsivo.
  • Mejorar el tono, fuerza y control de la musculatura abdominal y del suelo pélvico, ya que ambos músculos se consideran determinantes para realizar una correcta dirección y fuerza durante la realización de los pujos el día del parto.

Otros consejos para prepararse para el parto

Además de una buena preparación para el día del parto, es importante mantener una buena actividad física durante todo el embarazo, aconsejándose actividades como: pilates, yoga o ejercicios en el agua siempre en grupos exclusivos de embarazadas.

En Premium Madrid tenemos una unidad destinada al cuidado de la mujer y del bebé, donde podremos ayudarte en todo lo referente a la preparación al parto y, una vez haya nacido tu bebé, en los posibles problemas que puedan surgir en el postparto tanto en la mamá como en el bebé, tratando cólicos del lactante, torticolis congénitas, dificultades de agarre durante la lactancia entre otras disfunciones comunes.

Además, desde Premium Madrid, ofertamos también un curso de preparación al parto que puede ser 100% online a través de talleres con vídeos o semipresencial en el que sumamos una serie de sesiones con el fisioterapeuta en nuestro centro de Premium Madrid. De esta manera es accesible para todas las mujeres y sus acompañantes que lo quieran realizar, desde su casa, a cualquier hora y al ritmo que lo deseen.

 

Bibliografía:

  1. Álvarez-Burón, Esther, and M. D. S. Arnedillo-Sánchez. «Manejo activo frente a expectante de los pujos en el expulsivo. revisión de la evidencia científica.» Matronas profesión 11.2 (2010): 64-68.
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