Información importante sobre Covid-19. Saber más

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 58 segundos

El dolor pélvico crónico (DPC) en las mujeres es un síndrome complejo. La sensación y la intensidad del dolor a menudo no se corresponden con la localización de la lesión identificada, sino que se siente en otras zonas, lo que provoca trastornos musculoesqueléticos y miofasciales y disfunción uroginecológica como la afectación a nivel sexual (1–3).

¿Qué es el dolor pélvico crónico?

El Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras define el dolor pélvico crónico (DCP) como «un dolor no cíclico de al menos 6 meses de duración que aparece en localizaciones como la pelvis, la pared abdominal anterior, la parte baja de la espalda o las nalgas, y que es lo suficientemente grave como para causar discapacidad o llevar a atención sanitaria» (2). Además, es considerado como un dolor persistente en ausencia de dolencia infecciosa o tumoral relacionado con mecanismo de aparición no agudo de sensibilización central de corta duración. Es un problema importante tanto por su frecuencia como por su morbilidad. (1, 3 Martín-Corrales). El DPC puede darse tanto en hombres como en mujeres siendo la prevalencia mayor en las mujeres, entre el 2,1% y el 24%; frente al 2,7% en los hombres. Asimismo, se ha descrito como un importante problema de salud de las mujeres, entre 15 y 73 años (1–4).

¿Cuáles son las causas del dolor pélvico crónico?

Las causas del DPC son muy diversas, destacando, según su origen, las ginecológicas, urológicas, anorrectales, musculoesqueléticas y neurológicas. Además poseen una estrecha relación con alteraciones cognitivas, conductuales, sexuales y emocionales negativas. Todos estos aspectos no solo dificultan su diagnóstico y posterior abordaje terapéutico, sino que invitan a considerar el DPC como una entidad clínica multidisciplinar y multifactorial (4).

Existen diversas hipótesis sobre el origen multisistémico del DPC que explicarían la variabilidad de su sintomatología. Las más aceptadas son la convergencia viscerovisceral, la convergencia viscerosomática, la convergencia somatovisceral y la sensibilización central. La inervación de distintas vísceras y del componente somático de la pelvis se produce en el asta dorsal de la médula. Esto puede provocar que una afectación en una víscera pueda afectar a otra (convergencia viscerovisceral), de la misma manera que una víscera puede producir una dolencia a nivel somático (convergencia vicerosomática), y una alteración somática puede afectar al funcionamiento de una víscera (convergencia somatovisceral). Por su parte la sensibilización central responde al mecanismo mediante el cual se genera un cambio estructural en el sistema nervioso central, lo que produce cambios en la percepción del dolor, que se perpetúen en el tiempo (4).

¿Qué patologías están relacionadas con el dolor pélvico crónico?

El DPC abarca distintos sistemas y por tanto existen diversas dolencias relacionadas inherentes a cada uno de ello (1,4):

  • Aparato reproductor femenino. Dismenorrea, Endometriosis, Síndromes congestivos, Enfermedades de transmisión sexual, Dolor pélvico asociado al embarazo, Síndrome de dolor vaginal, Vulvodinia, Vestibulitis vulvar, Dispareunia, Síndrome de dolor clitorídeo.
  • Aparato reproductor masculino. Prostatitis, Síndrome de dolor peniano, Síndrome de dolor escrotal, Síndrome de dolor testicular, Síndrome de dolor postvasectomía, Síndrome de dolor epididimario.
  • Sistema Urológico. Síndrome de dolor vesical o Cistitis intersticial, Síndrome de dolor uretral.
  • Sistema Gastrointestinal. Trastornos digestivos funcionales, Síndrome del intestino irritable, Proctalgia crónica, Síndrome del elevador del ano, Proctalgia fugax.
  • Sistema Musculoesquelético. Hipermovilidad de la cintura pélvica, Coccigodinia, Disfunción del suelo pélvico, Síndrome de dolor miofascial de la musculatura pélvica.
  • Sistema Nervioso. Neuralgia del nervio pudendo, Atrapamiento del nervio pudendo

Alteraciones psicológicas relacionadas con Ios Trastornos sexuales.

Fisioterapia en dolor pélvico crónico

El abordaje de un paciente con DPC deberá ser interdisciplinar, dada la variabilidad de su etiología (1-10).

En múltiples investigaciones, se ha demostrado que la fisioterapia presenta resultados positivos en la disminución del DPC. En este sentido, será muy importante realizar una valoración exhaustiva del paciente. El análisis del equilibrio y la postura muestra alteraciones significativas en la capacidad de equilibrio (anticipación, control postural ractivo, orientación sensorial, marcha dinámica) y en la postura (alineación columna vertebral; ángulos cervicales, dorsales y sacros; y en la incidencia de la cifosis torácica y lordosis lumbar). Por ello, será de gran ayuda orientar el tratamiento hacia la mejora del control muscular y corrección de la postura. Una de las intervenciones que mayor efectividad ha mostrado es la electroterapia, en concreto el TENS. Respecto al resto de sintomatología relacionada con el DPC cabe destacar que la calidad de vida aumenta principalmente en los sujetos tratados con ejercicio terapéutico, fisioterapia manual, magnetoterapia y electroterapia con corrientes interferenciales. Por otro lado, la sintomatología urinaria disminuye sobre todo en tratamientos de electroterapia como la electroacupuntura, el TENS y la estimulación percutánea del nervio tibial posterior. Así mismo, la sintomatología gastrointestinal mejora notablemente con el ejercicio terapéutico y las corrientes interferenciales. En el caso de las disfunciones sexuales los tratamientos más efectivos son la fisioterapia manual, el TENS, la reeducación mediante biofeedback, la terapia cognitiva-conductual y el ejercicio terapéutico. Por último, ejercicio terapéutico parece el más eficaz en el caso de las variables psicológicas (1-10).

En Premium Madrid encontrarás una Unidad para el tratamiento de suelo pélvico para Hombres y Mujeres. Además, contamos con un gran equipo multidisciplinar, en constante actualización y desarrollo, dispuesto a lograr que tu recuperación y readaptación al deporte sea lo más eficaz, rápida y segura posible. Además, todos nuestros servicios pueden ser presenciales, online o en tu domicilio. ¡Pide tu cita!

Bibliografía

  1. Berghmans B. Physiotherapy for pelvic pain and female sexual dysfunction : an untapped resource. International Urogynecology Journal; 2018;631–8.
  2. Fuentes-Márquez P, Cabrera-Martos I, Valenza MC, Cabrera-martos I, Valenza MC. Physiotherapy interventions for patients with chronic pelvic pain : A systematic review of the literature. Physiother Theory Pract. 2019;35(12):1131-1138.
  3. Burgess S. No . 164-Consensus Guidelines for the Management of Chronic Pelvic Pain. J Obstet Gynaecol Canada. 2018;40(11):e747–87.
  4. Martín-Corrales C, Torres-Lacomba M. Eficacia de la fisioterapia en el dolor pélvico crónico . Revisión sistemática cualitativa. Fisioterapia. 2015;37(4):185.
  5. Díaz-Mohedo E, Barón-López F.J, Pineda-Galán C: Etiological, Diagnostic and Therapeutic Consideration of the Myofascial Component in Chronic Pelvic Pain. 2011. Actas Urol Esp (35): 10. h
  6. Sedighimehr Najmeh, Dehghan Manshadi Farideh, Shokouhi Nasim, Akbarzadeh Baghban Alireza: Pelvic musculoskeletal dysfunctions in women with and without chronic pelvic pain.2018. Journal of Bodywork & Movement Therapies (22) 92-96.
  7. Klotz SGR, Ketels G, Richardsen B, Löwe B, Brünahl CA: [Physiotherapeutic assessment of chronic pelvic pain syndrome : Development of a standardized physiotherapeutic assessment instrument for interprofessional cooperation in patients with chronic pelvic pain syndrome]. 2018. Schmerz; 32(3):188-194.
  8. Itza F , Zarza D, Serra L, Gómez-Sancha F, Salinas J, Allona-Almagro A: Myofascial pain syndrome in the pelvic floor: A common urological condition.2010. Actas Urol Esp (34):4.M. Fall , M, Baranowski A.P, Elneil S, Engeler D, Hughes J, Messelink E.J, F. Oberpenning F, C. Williams C. 2010. Eur Urol;57(1):35-48.
  9. Klotz SGR, Schön M, Ketels G, Löwe B, Brünahl CA: Physiotherapy management of patients with chronic pelvic pain (CPP): A systematic review.2018.Physiother Theory Pract; 28:1-17.
  10. M. Fall , M, Baranowski A.P, Elneil S, Engeler D, Hughes J, Messelink E.J, F. Oberpenning F, C. Williams C. 2010. Eur Urol;57(1):35-48.
0/5 (0 Reviews)
-->
Shares

COOKIES

Esta web solo instalará cookies analíticas y de publicidad comportamental si usted lo acepta expresamente.

- Las cookies _ga son propiedad de Google Analytics y sirven para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

- Las cookies Doubleclick son propiedad de Google Inc. y sirven para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas).

Podrá revocar este consentimiento, obtener más información e informarse de sus derechos en la Política de cookies.

Configuración de cookies

A continuación, puede elegir qué tipo de cookies permite en este sitio web. Haga clic en el botón "Guardar configuración de cookies" para aplicar su elección.

Funcional

AnalíticasEsta web solo instalará cookies analíticas y de publicidad comportamental si usted lo acepta expresamente. - Las cookies _ga son propiedad de Google Analytics y sirven para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. - Las cookies Doubleclick son propiedad de Google Inc. y sirven para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas).

Social mediaNuestro sitio web coloca cookies de redes sociales para mostrarle contenido de terceros como YouTube y Facebook. Estas cookies pueden rastrear sus datos personales.

AdvertisingNuestro sitio web coloca cookies publicitarias para mostrarle anuncios de terceros basados ​​en sus intereses. Estas cookies pueden rastrear sus datos personales.

OtherNuestro sitio web coloca cookies de terceros de otros servicios de terceros que no son analíticos, redes sociales o publicidad.

Podrá revocar este consentimiento, obtener más información e informarse de sus derechos en la Política de cookies.