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La luxación de codo es la luxación más frecuente en extremidad superior tras la luxación glenohumeral [1] tiene una incidencia anual de 6 casos por cada 100.000 habitantes. [2]

La inmensa mayoría de las luxaciones de codo son luxaciones posteriores con desplazamiento del antebrazo relativo a la parte distal del húmero.[3] Rara vez ocurren luxaciones con desplazamientos anteriores o laterales del antebrazo que suelen verse con mayor frecuencia en niños.[4]

Cómo diagnosticar una luxación

El diagnóstico de la luxación de hombro es relativamente instantáneo. Los pacientes presentan inflamación del tejido blando, deformidad en el hombro e impotencia funcional. Internamente, se produce un aumento desgarro de la cápsula articular y de los ligamentos colaterales, así como del músculo braquial anterior. Se requiere una exploración neurovascular antes de la reducción de la articulación.

Puede existir complicaciones vasculares y nerviosas que comprometan la arteria braquial y nervio mediano y cubital, respectivamente. En cualquiera de estos supuestos, hay que añadir la frecuente aparición de inflamación, edema y considerar la posible aparición de un síndrome compartimental en la zona del antebrazo.[5]

En relación con las complicaciones óseas, la mayoría de los casos consisten en luxaciones simples sin fracturas. Siendo aún escasa esta probabilidad, un 10% de los casos producen fracturas del epicóndilo, epitróclea y apófisis coronoides. Asimismo, la fractura más compleja combina una fractura de la cabeza del radio y apófisis coronoides que obliga a un tratamiento quirúrgico. [6]

Cómo tratar una luxación de codo

Tratamiento conservador vs tratamiento quirúrgico.

Pese a lo que su nombre pueda dar a pensar, la luxación de codo es una lesión compleja de las estructuras capsulo-ligamentosas. El pronóstico está directamente relacionado con la severidad de la lesión del tejido.[7]

En caso de no presentar fracturas u otras complicaciones asociadas, tras la comprobación mediante radiografía, la evidencia se decanta por el tratamiento conservador.[8] La terapia funcional temprana proporciona en el corto plazo, en términos de objetivos terapéuticos, mejor movilidad, vuelta a la actividad en menor tiempo y se relaciona con baja recurrencia posterior a la lesión.[9]

En casos más graves, la inmovilización inicial proporciona mejor control del dolor y debe ser combinada con fisioterapia no más tarde de una semana para evitar complicaciones asociadas.[8] Se recomienda una inmovilización activa. Con movilización de las articulaciones vecinas (hombro muñeca y mano) para facilitar la rehabilitación posterior.

La articulación del codo complementa la movilidad que otorga el hombro al miembro superior, permite que la mano se coloque en una gran variedad de posiciones. La rigidez de hombro y la inestabilidad tienen consecuencias directas en la correcta funcionalidad del miembro, por esta razón, necesitamos una rehabilitación temprana.

En Premium Madrid contamos con profesionales especializados en esta articulación y con gran experiencia en tratar luxaciones de este tipo. Además, contamos con tecnología, como la diatermia, para mejorar la vascularización del tejido, reducir el dolor y facilitar el alcance de las técnicas manuales y activas que realicemos durante la sesión. ¿Te gustaría saber más? ¡Pregúntanos sin compromiso!

 

Bibliografía

    1. B. de Pablo Márquez, P. Castillón Bernal, M.C. Bernaus Johnson, N.M. Ibáñez Aparicio. Luxación de Codo., Hospital Universitari Mútua Terrassa, Terrassa, Barcelona, España, DOI: 10.1016/j.semerg.2017.
    2. Ahmed I, Mistry J. The Management of Acute and Chronic Elbow Instability. Orthop Clin North Am. 2015;46(2):271-280.doi:10.1016/j.ocl.2014.11.008
    3. Jones ADR, Jordan RW. Complex Elbow Dislocations and the “Terrible Triad” Injury. Open Orthop J. 2017;11(1):1394-1404. doi:10.2174/1874325001711011394
    4. Venkatram N, Wurm V, Houshian S. Anterior dislocation of the ulnar-humeral joint in a so-called “pulled elbow”. Emerg Med J. 2006;23(6):1-3. doi:10.1136/emj.2005.033878
    5. Wieschhoff GG, Sheehan SE, Wortman JR, et al. Traumatic finger injuries: What the orthopedic surgeon wants to know. Radiographics. 2016;36(4):1106-1128. doi:10.1148/rg.2016150216
    6. Chicharoen N. Reduction of posterior elbow dislocation technique. Medscape.15 Jul 2016- Radiographics., 33 (2013), pp. 869-888
    7. Duckworth AD, Ring D, Kulijdian A, McKee MD. Unstable elbow dislocations. J Shoulder Elbow Surg. 2008;17:281–286.
    8. de Haan J, den Hartog D, Tuinebreijer WE, et al. Functional treatment versus plaster for simple elbow dislocations (FuncSiE): a randomized trial. BMC Musculoskelet Disord. 2010;11
    9. Maripuri SN, Debnath UK, Rao P, Mohanty K. Simple elbow dislocation among adults: a comparative study of two different methods of treatment. 2007;38:1254–1258
Primera publicación Noviembre 2013 – Actualizado Febrero 2021.
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Daniel Afonso

  • Fisioterapeuta
  • Máster en fisioterapia y readaptación deportiva
  • Máster en osteopatía del aparato locomotor
  • Entrenador de Club de Atletismo

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