La articulación temporomandibular (ATM), conocida comúnmente como mandíbula, es una de las articulaciones más utilizadas del cuerpo humano ya que es necesaria para la masticación, fonación, deglución, respiración, apertura y cierre de la boca.

 

 Está formada por dos cóndilos mandibulares (situados delante del conducto auditivo externo) que se articulan con el hueso temporal del cráneo a través de un menisco, ambas superficies están recubiertas de fibrocartílago, envuelto todo ello por una capsula articular.

 

 Ambos cóndilos tienen que moverse de manera conjunta; es decir, para que se puedan realizar correctamente todos los movimientos que realiza esta articulación es necesario un sistema musculo- ligamentario que trabaje de manera  coordinada en ambos lados de la mandíbula, cualquier desequilibrio en este sistema podrá generar problemas en la biomecánica, en el movimiento, de esta articulación pudiendo aparecer diferentes síntomas; englobados todos ellos en el llamado síndrome algo disfuncional de la atm o síndrome craneomandibular, entre los que se encuentran principalmente los crujidos articulares, en los que el menisco se encuentra desplazado con relación al cóndilo mandibular en los movimientos de apertura y cierre de la boca, pudiendo estar acompañado o no de dolor. El músculo responsable de desplazar este menisco en los diferentes movimientos es el  llamado pterigoideo externo, por lo que  cualquier tensión anómala de este musculo provocara un desequilibrio cóndilo- meniscal pudiendo generar como consecuencia del roce articular, un desgaste o artrosis precoz de esta articulación.

 

 Otros de los síntomas que pueden aparecer asociados son: la limitación de la apertura de la boca por tensión de la musculatura responsable del cierre (maseteros, temporales, pterigoideos internos) o como anteriormente hemos descrito un desplazamiento del menisco dentro de la articulación; cefaleas (dolores de cabeza), vértigos, pitidos y zumbidos de oído, hipoacusia (disminución de la audición) cervicalgias e incluso adormecimiento o parestesias de la cara por un aumento de tensión muscular(contractura)  provocando una compresión mantenida en el tiempo de alguna de las ramas del nervio trigémino generando una irritación del mismo.

 

 Nuestro cuerpo tiene tres captores posturales, que son, la vista, la pisada y la articulación temporomandibular (ATM), por tanto, una alteración de la ATM nos producirá un problema o desequilibrio tanto en la postura estática como en la dinámica de todo nuestro cuerpo. Igualmente, alteraciones de la postura de nuestro cuerpo y cabeza provocarán alteraciones en la ATM.

 

Seguiremos hablando de problemas muy comunes de la articulación temporomandibular, como por ejemplo, el bruxismo en los siguientes blogs.

 

 En el Premium Madrid somos especialistas en el tratamiento de la ATM, a través de técnicas de fisioterapia, osteopatía, inducción miofascial o reeducación postural global, entre otras.

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Elena Alcarria

  • Directora de Premium Madrid
  • Responsable de fisioterapia pediátrica
  • Fisioterapeuta( Universidad Francisco de Vitoria)
  • Especialista en osteopatía ( C.O- Universidad de Alcalá)
  • Especialista en osteopatía pediátrica
  • Especialista en terapia manual pediátrica integrativa
  • Especialista en DNS pediátrica( Estabilización neuromuscular dinámica)
  • Especialista en fisioterapia respiratoria pediátrica
  • Especialista en SGA (estiramiento global activo)
  • Especialista en tratamiento invasivo y conservador del sistema miofascial.
  • Experto en terapia manual (Universidad Francisco de Vitoria)

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