Los abdominales son  un grupo de músculos que de manera conjunta forman lo que se conoce como faja abdominal y como su nombre indica se encarga de actuar como una “faja” natural, que  por un lado da soporte y protección  a las vísceras abdominales y por otro lado confiere estabilización lumbopélvica.

Tener un tono abdominal fuerte es importante para evitar dolencias, pero igual de importante es realizarlos de una manera adecuada y dejar  periodos de descanso.

Los abdominales clásicos en flexión de tronco exagerada, es decir, con un ángulo superior a los 40º aproximadamente generará problemas en las lumbares y a largo plazo en el suelo pélvico.

 Cuando realizamos los ejercicios abdominales con un ángulo mayor a éste, estaremos trabajando de manera dinámica la musculatura flexora de cadera (psoas, iliaco, pectíneo y  recto femoral), y por lo tanto,  no la zona abdominal. Esto supondrá un acortamiento de esta musculatura que generará en el caso, por ejemplo, del músculo psoas, un aumento de curvatura lumbar (hiperlordosis) provocando un aumento  de presión en las carillas articulares lumbares y sufrimiento del disco intervertebral, y como consecuencia la  aparición de dolor en esta zona: lumbalgia, dolor ciático etc.

La realización de los abdominales con un ángulo superior  a los 40º sin contracción del periné, supondrá a largo plazo debilidad del suelo pélvico por el exceso de presión intraabdominal, ya que se ejerce una fuerza de empuje sobre las vísceras, pudiendo llegar a provocar incontinencias urinarias, prolapsos, etc.

Además, siempre habrá que trabajar la musculatura abdominal con control del músculo transverso del abdomen.

En el Centro Médico y de Rehabilitación Premiummadrid contamos con fisioterapeutas y entrenadores personales que os ayudarán a realizar actividad física sin riesgo de lesión.

mm

Elena Alcarria

  • Fisioterapeuta
  • Directora de Premium Madrid
  • Responsable del área de fisioterapia y osteopatía infantil

Este sitio web usa cookies. Más información. ACEPTAR
Shares
Leer más
TENDINITIS DEL HOMBRO – TENDINOPATÍA DEL SUPRAESPINOSO

Cerrar