Información importante sobre Covid-19. Saber más

Los prebióticos y probióticos son básicos en el cuidado de la flora intestinal y por tanto del intestino.

Los prebióticos son ingredientes alimentarios no digeribles (oligosacáridos) que llegan al colon y sirven de sustrato a los microorganismos mientras que la Organización Mundial de Salud (OMS) define a los probióticos como microorganismos vivos que administrados en cantidades y tiempos adecuados ejercen un efecto benéfico sobre la salud del huésped

El intestino humano es considerado un órgano complejo por sus funciones, en el que se destaca el número de géneros bacterianos y especies que existen en su interior que precisan para su correcto equilibrio, de sustancias prebióticas y probióticas. Se ha postulado que el «tracto intestinal tiene la más abundante y diversa población de bacterias del cuerpo humano», formando un reservorio con una superficie interna de 200 m2 aproximadamente, 100 veces la superficie del área de la piel (1).

El microbioma gastrointestinal humano no se trata de una sola especie. Representa un agregado genómico colectivo que reside dentro del intestino. En este contexto surgió el concepto de ecosistema intestinal, al considerar la trascendencia de la actividad de regulación cualitativa de la microbiota intestinal, y las interacciones a que está sometida por los microorganismos que conviven en ella, los sustratos digestivos, el epitelio de la mucosa intestinal y el sistema inmunológico.

La microbiota intestinal contiene una comunidad microbiana abundante y diversa con un significativo impacto en la homeostasis y la inmunidad intestinal, y en distintos estados patológicos. Los microorganismos que habitan de manera constante en el intestino forman la microbiota comensal, que participan en el proceso de digestión y absorción de los nutrientes que son ingeridos, incluidos vitaminas, fibras y azúcares (1).

microbiota_intestinal

 

La microbiota normal cumple con múltiples funciones, como las endocrinas, la señalización neurológica, la modificación de la densidad mineral ósea, la maduración del sistema inmune, la inhibición de patógenos, la síntesis de vitaminas (K, B12 y folato), el metabolismo de las sales biliares y la modulación de algunos fármacos. La microbiota se puede considerar un órgano con un nivel de actividad productora y depuradora comparable con la del hígado. En la piel, la microbiota estimula y regula al sistema inmune (2).

El desequilibrio de la microbiota intestinal determina un estado de disbiosis y desregulación inmunológica, el cual contribuye, de manera decisiva, en el desarrollo de enfermedades gastrointestinales y sistémicas.

Entre las locales se incluyen, junto al desequilibrio producido por los procesos infecciosos agudos productores de enfermedad diarreica, otras afecciones crónicas como las enfermedades inflamatorias intestinales, el síndrome de colon irritable, y hasta el cáncer colorectal por efectos citotóxicos.

Entre las sistémicas hay evidencia sobre afecciones relacionadas con la obesidad, como la diabetes, la hiperlipidemia, la enfermedad hepática grasa no alcohólica y la ateroesclerosis (1).

 

Prebióticos

Los prebióticos son ingredientes alimentarios no digeribles (oligosacáridos) que llegan al colon y sirven de sustrato a los microorganismos, originando energía, metabolitos y micronutrientes utilizados por el hospedador y estimulando el crecimiento selectivo de determinadas especies beneficiosas (principalmente, bifidobacterias y lactobacilos) de la microbiota intestinal (3).

El producto final a partir de la fermentación de prebióticos en el colon son ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el ácido acético, el ácido propiónico y el ácido butírico.

Los prebióticos ayudarán a regular el estreñimiento, los trastornos digestivos funcionales (síndrome intestino irritable), enfermedades inflamatorias intestinales, prevención de la diarrea asociada a Clostridium difficle (o prevención de recurrencia), tratamiento de la encefalopatía hepática, prevención del cáncer de colon, hipercolesterolemia, y absorción de calcio en el intestino delgado o el colon (6).

La fibra dietética es un término que se refiere a diversos carbohidratos y lignina, los cuales resisten la hidrólisis de las enzimas digestivas humanas, pueden ser fermentados por la microbiota colónica y excretadas parcialmente por las heces.

Esta definición de fibra incluye a los polisacáridos no amiláceos (celulosas, hemicelulosas, pectinas, gomas y mucílagos), inulina, fructooligosacáridos (FOS), galactooligosacáridos (GOS) y almidón resistente (10).

El almidón resistente es un componente de fibra dietética y su fermentación generalmente favorece la producción de butirato. El butirato constituye un sustrato de energía principal para los colonocitos y se asocia con beneficios en relación con la salud del colon (10).

Se encuentra en aquellos alimentos ricos en almidón (legumbres, arroz, patata) que son cocinados y enfriados posteriormente en la nevera. El almidón se cristaliza y forma un almidón indigerible con efecto prebiótico. El almidón resistente tiene efectos posprandiales sobre la regulación y el metabolismo del apetito (14) y reduce los niveles de glucosa en sangre post-pandrial así como mejora la sensibilidad a la insulina.

En la naturaleza existen múltiples fuentes de materia prima para la obtención de oligosacáridos no digeribles. Entre estas fuentes naturales está la leche (materna y de vaca), el calostro, la miel de abeja; entre los vegetales la cebolla, ajo, alcachofa, puerro, remolacha, tomate y espárragos; entre las frutas, el plátano; entre los cereales, la cebada, trigo, centeno y el maíz; entre las leguminosas, habas, judías blancas y pintas, garbanzos, guisantes, lentejas y soja; caña de azúcar y derivados como jugo de caña de azúcar, melazas y bagazo (6).

Ejemplo de comida prebiótica:

  • Sopa de remolacha con maíz
  • Garbanzos rehogados con ajo, cebolla, puerro y puntas de espárragos.
  • Plátano

 

Probióticos

La Organización Mundial de Salud define a los probióticos como microorganismos vivos que administrados en cantidades y tiempos adecuados ejercen un efecto benéfico sobre la salud del huésped (4).

En general, se admite que los probióticos son microorganismos vivos que sobreviven al paso por el tracto gastrointestinal y que ejercen efectos beneficiosos sobre la salud de quien los consume, especialmente, por su capacidad de contribuir a mejorar el equilibrio microbiano intestinal. Éstos compiten por los nutrientes y por los sitios de adhesión, e inhiben la proliferación de microorganismos patógenos. También estas especies pueden sintetizar ácidos orgánicos que reducen el pH intestinal y retardan el crecimiento de bacterias patógenas sensibles al pH (7).


De esta manera los probióticos participan en la prevención y tratamiento de enfermedades infecciosas agudas digestivas, enfermedades crónicas intestinales y hepáticas, actúan sobre la función inmune del huésped y la homeostasis intestinal, y pueden modular la microbiota intestinal (5).

Entre sus beneficios se encuentran (6):

  • Mejora el estado de equilibrio de la microbiota y salud intestinal.
  • Reduce la severidad de la diarrea aguda en la infancia.
  • Previene la diarrea asociada a antibióticos.
  • Reduce los síntomas de intolerancia a la lactosa.
  • Reduce los síntomas del intestino irritable.
  • Estimula el sistema inmune.
  • Sintetiza y mejora la biodisponibilidad de los nutrientes.
  • Disminuye la presencia de eccema.
  • Reduce el riesgo de cáncer de colon.

Los beneficios para la salud se han demostrado principalmente para cepas probióticas específicas de los siguientes géneros:

  • Lactobacillus
  • Bifidobacterium
  • Saccharomyces
  • Enterococcus
  • Streptococcus
  • Pediococcus
  • Leuconostoc
  • Bacillus
  • Escherichia coli

Entre los alimentos que pueden incluirse en esta definición encontramos:

  • Productos lácteos como el yogur o el kéfir: compuesto por una mezcla de las bacterias probióticas y la levadura en una matriz de proteínas, lípidos y azúcares (9)(16).
  • Como antioxidantes naturales ayuda notablemente en la elaboración de colágeno, lo que favorece la elasticidad de la piel y mejora de su aspecto, colaborando en el control de las arrugas.
  • Poseen propiedades que luchan contra problemas fúngicos como la candidiasis o los herpes.
  • Previenen el acné ayudando en el control y paralización de este trastorno.
  • Para las personas que padecen de psoriasis o eccemas son ideales método complementario al tratamiento que haya indicado el médico.
  • Estimulan y regulan el sistema inmune y la producción de inmunoglobulinas.
  • Disminuyen los niveles de colesterol.
  • Al contener triptófano, tienen un efecto positivo sobre el sistema nervioso, ya que mejora los problemas para conciliar el sueño o profundizarlo y beneficia también a las personas que sufren de depresión.
  • Restablecen la flora intestinal en especial después de períodos de diarrea, para lograr una buena digestión y absorción de los nutrientes al eliminar de los intestinos microorganismos perjudiciales aumentando la población bacteriana benéfica y protectora de la salud.
  • Kombucha: una bebida que se elabora fermentando té (generalmente té negro o, a veces, té verde y oolong) y azúcar, con un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras (SCOBY), generalmente durante 7 a 10 días. El SCOBY es una biopelícula de microorganismos que se asemeja a un sombrero de hongo, que se convierte en un iniciador para las siguientes infusiones (11).

Algunos de los beneficios para la salud que se han afirmado estar asociados con consumo (11):

  • Ayuda a equilibrar la microbiota intestinal.
  • Mejora la salud del cabello, la piel y las uñas.
  • Reduce el estrés, los trastornos nerviosos, el insomnio y alivia los dolores de cabeza.
  • Previene la formación de infecciones de la vejiga y favorece la reducción de la calcificación renal.
  • Mejora los trastornos menstruales y los sofocos menopáusicos, la mejora de la vista y la regeneración celular.
  • Alivia la bronquitis y el asma.
  • Mejora del metabolismo general.

 

– Kimchi: alimento tradicional coreano elaborado mediante la fermentación de verduras con bacterias probióticas del ácido láctico. El kimchi puede considerarse un alimento probiótico vegetal que aporta beneficios para la salud de manera similar al yogur como alimento probiótico lácteo. Además, los ingredientes principales del kimchi son las verduras crucíferas; y otros alimentos funcionales saludables como ajo, jengibre, pimiento rojo en polvo, etc., se agregan al kimchi como subingredientes(12).

Entre los beneficios que podemos encontrar a la hora de consumir Kimchi se encuentran los siguientes (13):

  • Altos niveles de vitaminas como vitamina C, beta-caroteno, complejo vitamínico B, minerales como sodio, potasio, hierro y fósforo, así como fibra dietética.
  • Propiedades anticancerígenas, antioxidantes y anti ateroescleróticas gracias a la presencia de fitoquímicos
  • Efectos positivos sobre una variedad de factores asociados con el síndrome metabólico, que incluyen la presión arterial sistólica y diastólica, el porcentaje de grasa corporal, la glucosa en ayunas y el colesterol total.

– Natto: alimento que se obtiene del proceso de fermentación de habas de soja con esporas de Bacillus subtilis. Ejerce una actividad antimicrobiana, antiinflamatoria, antioxidante, enzimática e inmunomoduladora.

– Verduras fermentadas

Hacen referencia a aquellas verduras que después de estar un tiempo en salmuera (solución de sal y agua) se someten a un proceso llamado lactofermentación donde se produce ácido láctico. La acción bacteriana produce acidez haciendo posible la conservación del alimento.

La fermentación permite el crecimiento de bacterias probióticas que aportarán beneficios a nuestra salud.

– Vinagre de manzana sin filtrar

El vinagre de manzana sin filtrar es rico en ácido acético que es lo que le da el carácter probiótico.

El vinagre de manzana reduce significativamente los niveles de azúcar en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina, ayuda a aquellas personas que sufren enfermedades digestivas aliviando el ardor de estómago y actúa como un potente blanqueador de dientes y aporta brillo al cabello.

La dieta es el principal regulador de la microbiota intestinal, aunque otros factores como los antecedentes genéticos del huésped, su actividad física y estilo de vida también la influencian.

Una dieta que cuida la microbiota es abundante en verduras, frutas, legumbres y cereales de grano entero, moderada en carnes blancas y pescados, y pobre en carne rojas, sal, azúcares libres y alcohol.

El consumo regular de alimentos ricos en azúcar, grasa y sal o dietas desequilibradas con monotonía y/o ausencia de varios grupos de alimentos favorecen el desarrollo de disbiosis y posteriormente de enfermedades crónicas, mientras que el consumo de componentes reguladores como prebióticos, probióticos o fitoquímicos mantiene el equilibrio de la microbiota.

La microbiota intestinal, por lo tanto, es un blanco nutricional y terapéutico de importancia para prevenir la aparición de desórdenes metabólicos y sus complicaciones (15).

 

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Castañeda Guillot, C. (2018). Microbiota intestinal y salud infantil. Revista Cubana de Pediatría, 90(1), 94-110.
  2. Moreno del Castillo, M. C., Valladares-García, J., & Halabe-Cherem, J. (2018). Microbioma humano. Revista de la Facultad de Medicina (México), 61(6), 7-19.
  3. Corzo, N., Alonso, J. L., Azpiroz, F., Calvo, M. A., Cirici, M., Leis, R., & Clemente, A. (2015). Prebióticos; concepto, propiedades y efectos beneficiosos. Nutrición Hospitalaria, 31(1), 99-118.
  4. Torres, E. A. M., Padilla, S. E. E., Castillo, L. D. C. C., & Aguilera, K. G. C. (2017). El uso de probióticos y los beneficios sobre el sistema inmune. Revista de Educación Bioquímica, 33(3), 77-85.
  5. Manivel Chávez, R., & Campos Arroyo, A. (2020). Probióticos, prebióticos y simbióticos. Milenaria, Ciencia Y Arte, (16), 22-23.
  6. Guillot, C. D. C. (2017). Microbiota intestinal, probióticos y prebióticos. Enfermería investiga: investigación, vinculación, docencia y gestión, 2(4), 156-160.
  7. Creus, E. G. (2004). Alimentos prebióticos y probióticos: la polémica científica sobre sus beneficios. Offarm: farmacia y sociedad, 23(5), 90-98.
  8. Castañeda Guillot, C. (2018). Probióticos, puesta al día: an update. Revista Cubana de Pediatría, 90(2), 286-298.
  9. Yanos, J. A. V., Palma, M. I. O., Macías, L. D. R. M., & Ruiz, M. V. (2017). Beneficios del kéfir para la salud. RECIMUNDO: Revista Científica de la Investigación y el Conocimiento, 1(4), 296-311.
  10. Rivera-Quixchan, J. M., González-Cortés, N., García-Zarracino, R., & Jiménez-Vera, R. (2018). Componentes prebióticos del plátano: fibra dietética y almidón resistente. Revista Iberoamericana de Ciencias, 5(3), 40-50.
  11. Kapp, J. M., & Sumner, W. (2019). Kombucha: a systematic review of the empirical evidence of human health benefit. Annals of epidemiology, 30, 66–70.
  12. Park, K. Y., Jeong, J. K., Lee, Y. E., & Daily, J. W., 3rd (2014). Health benefits of kimchi (Korean fermented vegetables) as a probiotic food. Journal of medicinal food, 17(1), 6–20
  13. Patra, JK, Das, G., Paramithiotis, S. y Shin, HS (2016). Kimchi y otros alimentos fermentados tradicionales ampliamente consumidos de Corea: una revisión. Frontiers in microbiology , 7, 1493.
  1. Bodinham, CL, Frost, GS y Robertson, MD (2010). La ingestión aguda de almidón resistente reduce la ingesta de alimentos en adultos sanos. British Journal of Nutrition , 103 (6), 917-922.
  2. Kok, C. R., & Hutkins, R. (2018). Yogurt and other fermented foods as sources of health-promoting bacteria. Nutrition reviews, 76(Suppl 1), 4–15.
-->
Shares

COOKIES

Esta web solo instalará cookies analíticas y de publicidad comportamental si usted lo acepta expresamente.

- Las cookies _ga son propiedad de Google Analytics y sirven para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

- Las cookies Doubleclick son propiedad de Google Inc. y sirven para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas).

Podrá revocar este consentimiento, obtener más información e informarse de sus derechos en la Política de cookies.

Configuración de cookies

A continuación, puede elegir qué tipo de cookies permite en este sitio web. Haga clic en el botón "Guardar configuración de cookies" para aplicar su elección.

Funcional

AnalíticasEsta web solo instalará cookies analíticas y de publicidad comportamental si usted lo acepta expresamente. - Las cookies _ga son propiedad de Google Analytics y sirven para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. - Las cookies Doubleclick son propiedad de Google Inc. y sirven para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas).

Social mediaNuestro sitio web coloca cookies de redes sociales para mostrarle contenido de terceros como YouTube y Facebook. Estas cookies pueden rastrear sus datos personales.

AdvertisingNuestro sitio web coloca cookies publicitarias para mostrarle anuncios de terceros basados ​​en sus intereses. Estas cookies pueden rastrear sus datos personales.

OtherNuestro sitio web coloca cookies de terceros de otros servicios de terceros que no son analíticos, redes sociales o publicidad.

Podrá revocar este consentimiento, obtener más información e informarse de sus derechos en la Política de cookies.