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¿Qué puede causar el dolor lumbar?

El dolor lumbar es uno de los más prevalentes en consultas sanitarias, un gran porcentaje de la población lo sufrirá a lo largo de su vida y es una de las mayores causas de baja médica.

La etiología del dolor lumbar es muy variada. Como hemos visto en otros artículos, la causa del dolor puede estar localizada en múltiples estructuras.

Y el dolor de estas estructuras puede deberse a muchas causas, algunas de las cuales pueden estar relacionadas con la forma de pisar.

Lo primero que debemos tener claro es que el tipo de dolor lumbar que puede estar ocasionado por la biomecánica del miembro inferior es un dolor de tipo crónico y de características mecánicas. Un dolor de tipo agudo o de características inflamatorias probablemente esté poco o nada influido por la forma de pisar.

Patologías o disfunciones del pie que pueden influir en el dolor lumbar

Una vez aclarado esto, vamos a ver qué patologías o disfunciones del pie pueden estar influyendo o provocando el dolor lumbar:

  • Hallux limitus/rigidus: déficit de flexión dorsal en la primera articulación metatarsofalángica
  • Pies planos o cavos
  • Patologías de antepié (HAV, metatarsalgias…)
  • Patologías de retropié que cursen con limitación de movimientos subastragalina y/o tibioperoneoastragalina

Estas disfunciones ocasionan patrones estáticos y dinámicos en el miembro inferior, que, a través de la pelvis, pueden alterar el equilibrio en la región lumbar.

Todas aquellas alteraciones que lleven a una mayor tendencia a la rotación medial del miembro inferior provocarán mayor anteversión pélvica y con ello contribuirán a la hiperlordosis lumbar, sucediendo al contrario con las que lleven la pelvis a retroversión.

Por otro lado, existen patologías del miembro inferior, susceptibles de tratamiento podológico, que también tienen influencia en la columna lumbar:

  • Torsiones tibiales y femorales
  • Genu valgo-varo
  • Coxa vara-valga
  • Heterometrías: en este caso no sólo las verdaderas en que sea mensurable una diferencia de longitud a nivel óseo entre ambos miembros inferiores; sino también aquellas que son sólo funcionales por cualquiera de las causas que hemos visto en estos apartados pero que se produzcan sólo en un pie o con diferente grado de afectación en ambos pies.

Muchas de estas alteraciones se pueden tratar desde el punto de vista de la Podología. Un estudio de la pisada puede detectarlas y determinar el tratamiento para las mismas (ortesis plantares, ejercicios específicos, etc), que, muchas veces, puede ser un elemento decisivo, o un complemento indispensable a otras terapias, en la curación del paciente.

¿Cómo podemos determinar que tenemos que hacer un estudio de la pisada si tenemos dolor lumbar?

Hay ciertos “signos de alarma” que nos pueden hacer pensarlo si coexisten con el dolor lumbar:

  • Lógicamente, dolor asociado en el pie y/o tobillo
  • Desgaste anómalo en el calzado y/o muy diferente entre ambos zapatos
  • Aumento del dolor lumbar tras ejercicio repetitivo en carga (correr, andar…) o tras permanecer mucho tiempo de pie (colas, puesto de trabajo estático…)
  • Pies muy planos o muy cavos
  • Tener callos en los pies en determinadas zonas (debajo de las cabezas de los metatarsianos, zona interna del dedo gordo)
  • Diferencia de longitud en piernas (la podemos notar, por ejemplo, al coger el bajo a un pantalón).

 

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José Ignacio Díaz

  • Fisioterapeuta (Universidad Complutense de Madrid)
  • Podólogo (Universidad Complutense de Madrid)
  • Especialista en Fisioterapia Osteoarticular (Escuela Universitaria de la ONCE)
  • Especialista en Terapias Miofasciales (Escuela Universitaria de la ONCE)
  • Entrenador de Atletismo
  • Atleta Olímpico

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