La posición de la mujer durante el proceso del parto tiene una impronta cultural importante, en las culturas no influenciadas por Occidente en la etapa de dilatación suelen adoptar posiciones verticales. Desde 1960 ya se ha empezado a estudiar la comparativa de parir en posturas más verticales o más horizontales. La controversia para los estudios es que tanto en las mujeres de control como en las de estudio no se debe limitar que cambien de postura si así lo desean.

En una revisión de estudios clínicos al respecto se ha observado que las gestantes que caminan y mantienen una posición vertical en la etapa de dilatación reducen en aproximadamente una hora esta etapa, presentan una tasa ligeramente más baja de cesáreas y tienen más probabilidades de utilizar menos analgesia peridural. Lo más importante es que se ha visto que la posición vertical no es perjudicial ni para el feto ni para la madre.

A continuación se exponen las principales posturas que se pueden adoptar durante las diferentes fases del parto, detectando riesgos y beneficios de las mismas y valorando su impacto en el cuerpo materno.

 

De pie, de pie meciéndose o caminando. La posición vertical ayuda a aliviar el dolor de las contracciones, aprovecha la fuerza de la gravedad haciendo que la pelvis se “abra” y que el bebé se encaje en el canal del parto. Mayor eficacia de las contracciones uterinas. Mejor oxigenación fetal. Menor necesidad de analgesia y oxitocina. Menor tasa de episiotomías. Mecerse apoyando las manos en la pareja o en la pared cuando se presentan las contracciones puede ayudar a aliviar el dolor y facilitar que el bebe se encaje. Caminar cuando las contracciones son muy frecuentes se hace bastante difícil.

En cuclillas. Adecuada para dar a luz a la hora de empujar, postura utilizada durante siglos. Para mantener mejor esta postura puede agarrarse a la pareja o a una barra para este objetivo que suele estar acoplada a la cama o cinchas que cuelgan del techo. Los diámetros pélvicos están aumentados, lo que proporciona más espacio al bebe para descender. Necesaria menor estimulación por oxitocina y menos partos instrumentales. Disminuyen las laceraciones perineales (si hay un buen apoyo del suelo pélvico). El entrenamiento y la resistencia muscular   permiten   permanecer en esa posición durante un considerable período de tiempo y puede aumentar el traumatismo perineal.

Apoyada o sentada en pelota suiza/fitballFacilita la apertura de la pelvis y resulta más fácil que estar en cuclillas mucho rato.

Sentada. En la cama elevando el respaldo o apoyada sobre la pareja o en una silla de partos. Puede aliviar el dolor de las contracciones y aprovechar la fuerza de la gravedad para ayudar a descender al bebé. Facilita ver el nacimiento por parte de la madre. Mejora la eficacia y dirección de las contracciones uterinas.

Arrodillada. Cuando la cabeza del bebé presiona la columna de la madre (presentación posterior) ayuda la posición de rodillas y apoyarse sobre una silla o sobre la pareja. Al liberar la presión de la zona lumbar al empujar para el expulsivo parece disminuir el dolor más que la posición sentada.

A gatas/cuatro patas. Permite realizar balanceos pélvicos para aliviar el dolor, facilita el acceso a la espalda materna para poder realizar masaje y contrapresión. Al igual que de rodillas con inclinación anterior si hay presentación posterior del bebé, facilita su recolocación. Menos trauma perineal, ya que la gravedad aleja la presión del periné y al mismo tiempo favorece el descenso fetal. La elasticidad perineal es mayor en esta postura.

Acostada de lado. Preferiblemente del lado izquierdo por la no compresión de la vena cava inferior. Esta alternativa es mejor que tumbada boca arriba si estás muy cansada, ya que no hay compresión de las venas ni de las arterias principales. Permite ralentizar un parto que progresa muy rápido y alivia el dolor de algunas contracciones. Disminuye las laceraciones del periné, por un mejor control de la cabeza fetal durante el nacimiento y la mayor relajación de la musculatura perineal.

Tumbada boca arriba o litotomiaLa principal ventaja es el fácil acceso del obstetra al abdomen de la mujer para monitorizar la frecuencia cardiaca fetal. Quienes cuidan de las mujeres en trabajo de parto se sienten cómodos con la posición dorsal porque es la posición en la que habitualmente reciben capacitación para atender los partos, incluyendo los partos vaginales asistidos. Menor riesgo de hemorragia posparto o pérdida de sangre intraparto. Pero es la posición menos fisiológica del parto y dificulta la movilidad del coxis y del sacro.

Resumen de las ventajas fisiológicas de la posición vertical durante el trabajo de parto y el parto:

Efectos respiratorios: el peso del útero, bebé, placenta, líquido amniótico y sangre, ayudan a que el útero descienda y no ejerza presión sobre los pulmones, lo que aumenta la relajación, la capacidad respiratoria y la oxigenación de la madre y el bebé.

Efectos mecánicos: la fuerza de gravedad favorece el encajamiento y descenso del bebé a través de los diferentes espacios y cavidades del canal del parto, con menor uso de oxitocina y menor riesgo de alteraciones de los latidos cardíacos fetales y así se disminuye la duración del trabajo de parto. Por otra parte, el útero de la gestante, al no comprimir los grandes vasos, no ocasiona alteraciones en la circulación materna y placentaria sin afectar la oxigenación del feto.

– Existe un mejor equilibrio ácido-base fetal.

– La terminación espontánea es más frecuente y se reduce la necesidad de episiotomías y desgarros.

– Proporciona beneficios psicoafectivos importantes para la madre, como la reducción del dolor, sensación de libertad, de control y de mayor satisfacción durante y después del parto.

 

El inconveniente es que muchos centros no están preparados para que las mujeres permanezcan en posición vertical o caminen durante el trabajo del parto. Pero debe haber una promoción más activa por parte de los profesionales de la salud de las diversas posiciones verticales que se pueden adoptar durante la dilatación.

Según el plan de parto recomendado por la OMS la mejor posición para el parto es la que te resulte más adecuada a ti. Es normal que se tenga la necesidad de ir cambiando de posición a medida que progrese el parto. Si estás monitorizada las posiciones que puedes adoptar se verán un poco limitadas.

Sea cual sea tu decisión, es recomendable que lo hables antes del parto con tu obstetra, quien evaluará si tus preferencias son viables según las características de tu embarazo y si el centro donde darás a luz cuenta con los medios necesarios.

En Premiummadrid contamos con fisioterapeutas especializados en obstetricia que podrán asesorarte y prepararte para ese día tan especial con una preparación al parto individualizada, practicando las diferentes posiciones que podrías adoptar ese día y que te salgan de manera más natural y fluida en el momento oportuno, si así lo deseas. Además, en nuestras instalaciones, contamos con grupos de Pilates y de natación específicos para embarazadas, lo que le permitirá realizar ejercicio controlado por profesionales y mantenerse en forma durante el embarazo.

 

BIBLIOGRAFIA 

Makuch MY. Posición y movilidad de la madre durante el periodo dilatante: comentario de la BSR (última revisión 1/2/2010). La Biblioteca de la Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: OMS.

Gupta JK, Hofmeyr GJ. Posición de la mujer durante el período expulsivo del trabajo de parto (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 2. Oxford: Update Software Ltd.

González BE, Rocha OM. Posiciones maternas durante el parto. Alternativas a la posición ginecológica. Madrid: Biociencias; 2005.

Lugones Botell M, Ramírez Bermúdez M. El parto en diferentes posiciones a través de la ciencia, la historia y la cultura. Revista Cubana de Ginecología y Obstetricia 2012;38(1):134-145.

 FUENTE IMAGEN: 
Blog Diagnóstico del Médico.

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Laura Martín

  • Licenciada en la actividad física y el deporte por la Universidad Politécnica de Madrid.
  • Fisioterapeuta diplomada por la Universidad Pontificia de Comillas.
  • Especialista en Osteopatía (C.O-Universidad de Alcalá-Escuela de Osteopatía de Madrid).
  • Especialista en Método Pilates Suelo y Pilates Máquinas (Universidad de la ONCE)
  • Especialista en SGA (Universidad de Saint-Mont).
  • Especialista en control motor lumbopélvico y cervical.
  • Especialista en Hipopresivos Nivel I y II (International Hypopressive Institute).
  • Especialista en Movilización Neuromeníngea y dolor. (Universidad de la ONCE).
  • Especialista en inducción miofascial nivel I (IACES).
  • Especialista en vendaje neuromuscular y exteroceptivo.
  • Especialista en punción seca y tratamiento conservador e invasivo de puntos gatillo miofasciales.
  • Amplia experiencia en pacientes de traumatología y pilates (terapéutico y embarazo).

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