El desarrollo motor se considera como un proceso secuencial y continúo relacionado con el proceso por el cual, los seres humanos adquieren una enorme cantidad de habilidades motoras. Este proceso se lleva a cabo mediante el progreso de los movimientos simples y desorganizados para alcanzar las habilidades motoras organizadas y complejas.

El desarrollo motor no se produce de forma aislada, más bien se verá influido por las características biológicas que el niño posea (tales como la herencia y la maduración), por el ambiente en que se desarrolle, las oportunidades para el movimiento que se encuentran en su entorno (por ejemplo: juguetes, columpios en el patio trasero, escaleras para subir en el hogar) y su propio desarrollo motor.

El término se refiere a un aprendizaje motor de cambio relativamente permanente en el comportamiento, como resultado de la práctica o experiencia. Aunque el aprendizaje no puede ser observado directamente, se puede inferir en el movimiento motor. Para el desarrollo de las habilidades motoras, los niños deben percibir algo en el ambiente que les motive a actuar utilizando sus percepciones para influir en sus movimientos. Las habilidades motoras representan soluciones a los objetivos de los niños. Cuando ellos se sienten motivados a hacer algo, pueden crear un nuevo comportamiento motor.

El nuevo comportamiento es el resultado de muchos factores:

  • El desarrollo del sistema nervioso
  • Las propiedades físicas del cuerpo y sus posibilidades de movimiento
  • La meta que el niño está motivado para alcanzar
  • El apoyo del entorno

Por ejemplo, los bebés aprenden a caminar sólo cuando la maduración del sistema nervioso les permite controlar ciertos músculos de las piernas, cuando sus piernas han crecido lo suficiente como para soportar su peso y una vez que han adquirido otras habilidades previas.

Inicialmente se pensaba que este desarrollo era un reflejo directo de los cambios madurativos en el sistema nervioso central. Actualmente se sabe que este proceso es bastante complejo, ya que integra aspectos del individuo como sus características físicas, estructurales y emocionales, estímulos externos que abarcan el medio ambiente en el que opera y la tarea / movimiento que realiza con un propósito. Es un proceso bastante dinámico y la interacción de estos tres componentes da lugar a la adquisición y desarrollo de habilidades motoras.

Varios factores, sin embargo, pueden poner en peligro el curso normal del desarrollo de un niño. Estos se definen como factores de riesgo de una serie de factores biológicos o ambientales que aumentan la probabilidad del déficit en el desarrollo psicomotor de las condiciones del niño. Entre las principales causas de retraso motor encontramos:

  • Bajo peso al nacer
  • Trastornos cardiovasculares
  • Trastornos respiratorios y neurológicos
  • Infecciones neonatales
  • Desnutrición
  • Condiciones socio-económicas bajas
  • Mala educación de los padres
  • Nacimiento prematuro.

Cuanto mayor sea el número de factores de riesgo activos, mayores serán las posibilidades de déficits en el desarrollo.

El desarrollo motor atípico no está relacionado necesariamente a la presencia de cambios neurológicos o estructurales (incluso los niños que no tienen secuelas graves pueden presentar déficit en algunas áreas de su desarrollo neurológico). En los primeros años de vida (primeros 12 a 18 meses) hay una mayor plasticidad del cerebro, lo que permite la optimización de los beneficios del desarrollo motor.

Las características clave del desarrollo motor de 0 a 24 meses:

Recién Nacido – Mira bien, pero sólo tiene un alcance de 15 a 20 centímetros. Esta es la distancia entre el pecho y la cara de la madre. No puede enfocar, mira directamente a los ojos y debemos entrar en su campo de visión. Ha desarrollado plenamente el sentido del olfato, tiene paladar y todavía no tiene control de la cabeza, a pesar de que ya es capaz de mover los brazos, gesticular y estirarlos.

1 mes – Es capaz de enfocar objetos a 25 cm de distancia. Aún no tiene la persistencia del reflejo de prensión, es decir, ya no cierra los puños cuando algo le estimula en la palma. Todos los músculos son más fuertes, por lo que se dará cuenta de un mayor control en el posicionamiento de la cabeza y la capacidad para conducir su movimiento, pero aún así se le cae la cabeza hacia atrás. Consigue distinguir entre la luz y la oscuridad pero no los colores.

2 meses – Es capaz de levantar la cabeza por sí sola durante más tiempo cuando está acostado boca abajo. Ya puede mantener la cabeza recta por un tiempo.

3 meses – Al tumbarse boca abajo ya es capaz de utilizar sus brazos como apoyo y levantar totalmente la cabeza. Empieza a sentarse con la cabeza alineada al cuerpo.

4 meses – Ya puede mantenerse sentado. Tiene un control completo sobre su cabeza y lo utiliza para explorar el mundo que le rodea, mirando a ambos lados. Tumbado de espaldas, levanta la cabeza durante varios segundos; acostado boca abajo, comienza a subir con el apoyo de las manos y los brazos y gira la cabeza.

5 meses – Tiene cada vez mayor fuerza en las extremidades.

6 meses – Utiliza los miembros para moverse, rodando hacia atrás y adelante. Apoya la mayor parte de su peso en las extremidades superiores e inferiores, se sienta con la espalda recta y sin apoyo, transfiere objetos de una mano a la otra y tiene una mejor coordinación ojo / mano.

8 meses – Tiene más fuerza y ​​control sobre sus movimientos musculares, que utiliza para explorar y satisfacer su curiosidad por el mundo, lo que es más frecuente en esta etapa.

10 meses – Se sienta sin ayuda y por su propia iniciativa. Domina algunos movimientos finos, como las pinzas con los dedos y el pulgar, puede gatear y caminar aferrándose a las cosas. No todos los bebés gatean, lo que no significa que no tienen la capacidad para hacerlo.

12 meses – Comienza a caminar agarrado de la mano. Puede elegir entre mantener, colocar o mover una caja de juguetes.

14 meses – Puede comenzar a dar sus primeros pasos y caminar distancias cortas. En este punto, caminar se está convirtiendo en una tarea donde se encuentra más seguro y ya está más o menos establecido, aunque todavía necesita ayuda para levantarse.

Será capaz de pasar las páginas de un libro si ha tenido libros cerca y ha ido practicando.

16 meses – ¡Ya camina! Ya se sienta y levanta cuando quiere. La exploración del mundo adquiere una nueva perspectiva. Sube las escaleras con el mismo pie.

18 meses – Como se establece el equilibrio, comienza a correr, caminar y saltar hacia atrás, pero aún así lo hace con los dos pies.

24 meses – Sube escaleras sin ayuda. Puede relacionarse con una pelota usando los pies y las manos. Camina cambiando de dirección y corre. Ahora ya se puede parar de repente.

Los logros motores del primer año traerán una independencia cada vez mayor, lo que permite a los niños explorar su entorno más ampliamente e iniciar la interacción con los demás. En el segundo año de vida, los niños se vuelven más móviles como sus habilidades motoras más perfeccionadas. Los expertos en desarrollo infantil creen que la actividad motora durante el segundo año es vital para el desarrollo competente del niño y que pocas restricciones, con excepción de la seguridad, deben ser colocados en sus aventuras.

En el Centro Médico y de Rehabilitación Premium Madrid ponemos a su disposición un amplio equipo multidisciplinar que, con los conocimientos de este desarrollo motor, trabajaremos para buscar la mayor funcionalidad posible para su bebé.

Puedes ver más artículos sobre fisioterapia infantil o contarnos el caso que te preocupa. Estaremos encantados de resolver tus dudas.

 

Bibliografía

Aline Willrich, C. C. (2009). Motor development in childhood influence of the risk factors and intervention programs. Revista Neurociências.

Salkind, N. J. (2002). Child development. USA: Macmillan Reference.

Imagen

http://www.monografias.com/trabajos92/apraxia-trastornos-expresion-diccion-y-del-habla/apraxia-trastornos-expresion-diccion-y-del-habla.shtml

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