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Introducción

El pie plano es aquel cuya estructura presenta un aplanamiento o disminución del arco plantar. Dicho aplanamiento suele ser más notable cuando el paciente se encuentra de pie o caminando, aunque en algunos casos puede estar presente incluso cuando el paciente se encuentra sin apoyo o tumbado. Además, el pie plano puede presentarse desde la infancia, perdurando hasta la adolescencia o la adultez, como comentábamos en el blog sobre el pie plano infantil.

Se trata de uno de los motivos de consulta más habituales en podología, ya que a menudo genera incertidumbre y preocupación al paciente que lo posee, no obstante, el pie plano no se considera una patología propiamente dicha, sino una condición. Sin embargo, es importante saber que se trata de un tipo de pie con una predisposición alta a sufrir alteraciones biomecánicas durante la marcha, que a su vez pueden generar patologías en pie, tobillo, rodilla, entre otras estructuras.

Debemos tener en cuenta que en la mayoría de los casos (en mayor o menor medida) el aplanamiento del arco va acompañado de una desviación de talón en valgo, es decir, “hacia adentro”, denominándose en este caso pie plano valgo. Esta desviación del talón genera con mayor frecuencia alteraciones de la marcha más graves, siendo las más comunes:

  • Pronación excesiva en las distintas fases de la marcha.
  • Marcha en abducción (andar con los pies hacia afuera).
  • Genu valgo (torsión de rodillas hacia adentro).
  • Rotación externa de pierna.
  • Retroversión de la cabeza del fémur.

A su vez, estas alteraciones de la marcha son las que pueden generar con el paso del tiempo las distintas patologías dolorosas a nivel de pie, tobillo o rodilla. En función del tipo de pie plano que el paciente presente, este repercutirá de una manera u otra en la biomecánica de la marcha.

Causas

  • Herencia genética. Se conoce como pie plano idiopático, el cual se presenta desde la infancia y perdura hasta la fase adulta. Normalmente no genera dolor, lo suelen presentar uno o varios miembros de la familia y generalmente es flexible. Para diferenciar un pie plano flexible de uno rígido, observaremos que tras realizar flexión dorsal del primer dedo (elevarlo hacia arriba) o tras ponerse de puntillas, se genera un aumento del arco planta, obteniendo este un tamaño “normal”.

  • Insuficiencia del tendón tibial posterior. Este tendón, junto con otras estructuras situadas en la zona interna del tobillo y la zona media del pie, como por ejemplo los ligamentos, tienen entre otras funciones la de “sujetar” el arco plantar. Si estas estructuras reciben una carga excesiva, pueden llegar a elongarse y dejar de cumplir esta función.
  • Coalición tarsiana. Es la unión de dos o más huesos del pie, lo que podría provocar un descenso o no formación del arco plantar.
  • Patologías asociadas, como por ejemplo: Artritis inflamatorias, artrosis, enfermedad de Charcot, enfermedades neuromusculares, etc.

Tratamiento

La elección del tratamiento irá en función del tipo de pie plano, la sintomatología y las alteraciones biomecánicas que estén presentes durante la marcha, ya que existen algunos casos en los que el paciente no requiere tratamiento.

Sin embargo, siempre es aconsejable realizar un estudio biomecánico de la marcha a modo de diagnóstico para valorar si existen alteraciones biomecánicas a este nivel, con el fin de ponerle freno a tiempo, incluso si no se presentan síntomas, para llevar a cabo un tratamiento preventivo y evitar posibles problemas en el futuro. También son útiles las pruebas de imagen como la ecografía para descartar una patología secundaria al pie plano (fascitis, atrapamientos nerviosos, tendinitis…)

Principalmente, el tratamiento ortopodológico se basa en “frenar” o “contener” el descenso del arco plantar y estabilizar la marcha mediante plantillas personalizadas, así como la corrección de otros aspectos que estén provocando una marcha incorrecta. También son efectivos los estiramientos y ejercicios para fortalecer las estructuras implicadas en el arco plantar.

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Pedro Ramírez

  • Graduado en Podología por la Universidad Europea de Madrid
  • Curso de Experto en Podología Deportiva y Ecografía por la Universidad Europea de Madrid
  • Curso de Experto en Ortopedia por la Universidad Internacional de La Rioja
  • Actualmente Máster Universitario en Cirugía Podológica de Mínima Incisión por la Universidad Católica de Valencia

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