El medio acuático es un lugar idóneo para acortar los plazos de recuperación en aquellas lesiones del hombro en las que la movilidad articular se ve reducida, ya que los ejercicios en el agua permiten mejorar y aumentar el rango de movilidad sin dolor y con menor estrés sobre la articulación.

Pero, ¿por qué facilita el medio acuático este trabajo de movilidad? La respuesta está en las propiedades físicas del agua, en particular, la flotabilidad del agua (empuje hacia arriba en dirección opuesta a la gravedad) permite ejercitarse de forma asistida o resistida. En este caso, serán los ejercicios asistidos (dirigidos hacia la superficie del agua) los que se empleen principalmente para la mejora de la movilidad. El uso de material complementario de flotación también contribuirá en este trabajo, así como otro tipo de implementos (picas, barandillas, etc.). Asimismo, los ejercicios en otras direcciones también se verán facilitados, a diferencia del trabajo en tierra firme, ya que el paciente no tendrá que sostener el brazo contra la gravedad. Por otro lado, debe tenerse en cuenta la velocidad del movimiento, ya que si se realiza muy rápido la viscosidad del agua anulará el efecto asistido de la flotación. Por tanto, si el objetivo principal del ejercicio es la mejora de la movilidad, este deberá realizarse lentamente. Finalmente la presión hidrostática y la temperatura cálida propia de una piscina terapéutica contribuirán en la disminución de la inflamación y el dolor, consiguiendo analgesia, relajación muscular y disminución del tono; aspectos importantes para poder normalizar el movimiento.

Los ejercicios se llevarán a cabo con la mayor parte del cuerpo sumergida en el agua para aprovechar las propiedades anteriormente explicadas. Las posiciones más habituales serán de pie, sentado sobre un churro o tabla, en flotación ventral (horizontal boca abajo) y en flotación dorsal (horizontal boca arriba).

Algunos ejemplos de ejercicios para mejorar la movilidad articular del hombro en el agua son los siguientes:

  • Caminar exagerando el balanceo de brazos (delante, detrás, lado). Abducción y aducción de hombro en flexión (aplausos o abrazar y apartar agua). Estos ejercicios puede realizarse a caballito sobre un churro consiguiendo que la mayor parte del cuerpo se encuentre sumergida. Ídem realizando movimientos que reproduzcan las letras del abecedario.
  • Apoyado en la escalera o el bordillo realizar movimientos pendulares, flexión, extensión, abducción y aducción. Puede utilizarse material de flotación.
  • Flexión, abducción y aducción con la espalda apoyada en la pared y el agua a nivel de los hombros (movilizando hasta 90º). Pueden realizarse con pica o material de flotación.
  • Sentado en un churro a caballito o sobre una tabla, remar hacia delante y hacia atrás buscando amplitud de movimiento.
  • Rotación externa e interna con la espalda apoyada en la pared, codos flexionados a 90º y pegados al cuerpo. Puede utilizarse una pica para asistir el movimiento.
  • Rotación externa e interna  con codos flexionados a 90º en abducción de 90º.
  • Flexión y extensión con pica en flotación dorsal sobe una colchoneta (muy similar al trabajo en seco). También se puede realizar abducción y aducción por la superficie del agua y rotaciones.
  • Flexión, extensión, abducción, aducción y rotaciones en flotación ventral con tubo de buceo. También se pueden realizar movimientos propios  del nado sin sacar los brazos del agua.
  • Abducción y aducción en flotación dorsal.

En los ejercicios destacados es importante detectar y corregir las compensaciones y evitar el trabajo con dolor.

Por último, cabe destacar que no se trata de un trabajo independiente, sino complementario. Muchos de estos ejercicios son similares al trabajo activo-asistido realizado en seco y se deberá progresar hacia la realización de los mismos en tierra firme, tal y como veremos el blogs posteriores, ya que al fin y al cabo es donde  desarrollamos nuestras actividades cotidianas.

En el Centro Médico y de Rehabilitación Premium Madrid un equipo multidisciplinar de Fisioterapeutas y Preparadores Físicos le ayudaran en su proceso de recuperación tanto en el agua (hidroterapia) como en seco.

BIBLIOGAFIA

  • Galcerán, I. (2001). Tratamiento acuático de las lesiones de hombre en deportistas. Fisioterapia, 23 (1), Mayo 2001.
  • Reid Campion, M. (1997). Hydrotherapy: Principes and Practice. Ed. Butterworth-Heinemann (Oxford).
  • Thein, J. M., Brody, L. T. (2000). Aquatic-Based Rehabilitation and Training for the Shoulder. Journal of Athletic Training, 35(3), 382-389.
mm

Sara Carnicero

  • CCAFYD
  • Responsable del servicio de natación infantil
  • Graduada en CCAFYD, orientación profesional en Actividad Física y Salud (Universidad Autónoma de Madrid).
  • Especialista en Actividad Física y Salud (Universidad Internacional de Andalucía)
  • Especialista Universitario en Entrenamiento Personal (Universidad Politécnica de Madrid).
  • Formación en Halliwick, natación y terapia (International Halliwick Association).
  • Especialista en S.G.A (Universidad de Saint Mont – Francia).
  • Monitora de natación (Real Federación Española de Natación).
  • Natación infantil, terapia acuática, entrenamiento personal, readaptación deportiva.

Este sitio web usa cookies. Más información. ACEPTAR
Shares
Leer más
LESIONES DEL APARATO LOCOMOTOR EN LA DANZA ESPAÑOLA

Cerrar