¿Tus cifras de Presión Arterial (PA) mantienen o superan 140/90 mmHg? ¿El médico te ha diagnosticado Hipertensión Arterial (HTA) y recomendado modificar tus hábitos de vida? ¿Te han comentado que sería adecuado que realizaras ejercicio y quieres saber por qué?

Estas y otras preguntas se resolverán a lo largo de este blog, el cual te ayudará a conocer el significado de la HTA y comprender los beneficios que supone la práctica de ejercicio físico y el mantenimiento de un estilo de vida saludable.

La hipertensión se define como una elevación mantenida de las cifras tensionales por encima de los límites considerados como normales (120/80 mmHg). En general, la HTA se caracteriza por un aumento de las resistencias periféricas, menor capacidad de vasodilatación, disminución de la elasticidad de las arterias e hipertrofia de la pared arterial, aspectos que suponen una carga crónica excesiva sobre el funcionamiento normal cardiovascular. Además, la PA depende del Gasto Cardiaco (GC) y de la Resistencia Periférica Total (RPT) y la elevación de una de ellas o de ambas produce HTA.

Para contrarrestar la HTA existen diferentes estrategias a seguir. En relación con ello, la práctica de ejercicio físico y el mantenimiento de hábitos de vida saludables previenen el desarrollo de la misma, contribuyen a la disminución de los valores en aquellas personas que la padecen y reducen otros factores de riesgo cardiovascular.

Respecto a los beneficios del ejercicio físico en la HTA, cabe destacar los siguientes:

  • Mejora del funcionamiento del corazón.
  • Reducción de las cifras tensionales tras la práctica de ejercicio físico adecuado (mejora de la rigidez de la pared arterial, de los efectos humorales, vasculares y de la adaptación estructural).
  • Disminución de las RPT por el efecto vasodilatador del ejercicio.
  • Control del peso corporal y reducción de la grasa corporal.
  • Mejora de la sensibilidad a la insulina, contribuyendo en el control de los niveles de glucosa.
  • Diminución de los triglicéridos, el colesterol LDL y aumento del HDL, lo cual mejora el riesgo cardiovascular.
  • Reducción del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y cerebrales, así como otras patologías asociadas (sobrepeso y obesidad, hipercolesterolemia, diabetes, etc.).
  • Reducción de la incidencia de muerte por enfermedades cardiovasculares.
  • Mejora de la forma física y tolerancia al esfuerzo.
  • Mejora de la calidad de vida, incrementando los años de vida saludable.
  • Aumento de la sensación de bienestar, reduciendo los estados de depresión, estrés y ansiedad.

El tratamiento antihipertensivo farmacológico por sí solo no es suficiente en la reducción de las complicaciones cardiovasculares, por lo que resulta imprescindible adoptar un estilo de vida saludable, teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones, que sumadas a la práctica de ejercicio físico regular te ayudarán a normalizar la PA y corregir los factores de riesgo:

  • Dieta saludable: baja en grasas y rica en vegetales y frutas (por ejemplo, la dieta mediterránea: basada en frutas, legumbres, pescado y verduras, y pobre en carnes y grasas saturadas). Además, debe cuidarse especialmente la ingesta de sal.
  • Reducción del consumo de alcohol, café y tabaco, disminuyendo el riesgo cardiovascular global.

Actualmente existe consenso sobre la utilidad del ejercicio físico como parte de la terapia de los paciente con HTA, pero antes de comenzar con la práctica debes consultar con tu médico, el cual adaptará el tratamiento en función de tus cifras de tensión, comunicándote si es necesario el uso de fármacos, modificación de hábitos de vida y práctica de ejercicio físico. Por último, antes de comenzar el programa de ejercicio debe llevarse a cabo una adecuada evaluación, para conocer las características particulares de la HTA de cada persona e individualizar y adaptar el trabajo, reduciendo el riesgo cardiovascular para un mayor aprovechamiento del ejercicio.

En el  Centro Médico y de Rehabilitación PREMIUMMADRID contamos con los mejores profesionales de la actividad física y el deporte que te ayudaran a utilizar el ejercicio como parte indispensable en el tratamiento de la HTA.

 

BIBLIOGRAFÍA

–          Abellán, J., Sainz de Baranda, P. y Ortín, E. J. (ed.) (2010). Guía para la prescripción de ejercicio físico en pacientes con  riesgo cardiovascular. SEH-LELHA.

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–          Gutiérrez, J. (2001). Tratamiento de la hipertensión arterial. Cambio de estilo de vida. Colomb Med, 32, 99-102.

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–          Woolf-May, K. (2008). Prescripción de ejercicio. Fundamentos Fisiológicos. Guía para profesionales de la salud, del deporte y del ejercicio físico.Barcelona: Elsevier Masson.

 

IMAGEN: http://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/hipertension-arterial

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Sara Carnicero

  • CCAFYD
  • Responsable del servicio de natación infantil
  • Graduada en CCAFYD, orientación profesional en Actividad Física y Salud (Universidad Autónoma de Madrid).
  • Especialista en Actividad Física y Salud (Universidad Internacional de Andalucía)
  • Especialista Universitario en Entrenamiento Personal (Universidad Politécnica de Madrid).
  • Formación en Halliwick, natación y terapia (International Halliwick Association).
  • Especialista en S.G.A (Universidad de Saint Mont – Francia).
  • Monitora de natación (Real Federación Española de Natación).
  • Natación infantil, terapia acuática, entrenamiento personal, readaptación deportiva.

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