Después de hablar de la importancia del ejercicio como complemento en el mantenimiento del buen estado del linfedema, queríamos presentar con más detalle las ventajas de realizar ese ejercicio dentro del agua, con el aporte que las propiedades del agua pueden añadir al programa de ejercicios diario de estos pacientes. Iría dirigido a personas con un linfedema en fase de mantenimiento o en la llamada fase 0 o de prevención (antes de la aparición del linfedema pero cuando ya hay factores de riesgo) y es válido tanto para linfedema de miembro superior como de miembro inferior. La terapia en agua lleva mucho tiempo utilizándose para edemas de origen traumático pero está menos documentado en relación con el linfedema. Existen varias experiencias de la terapia en agua en grupo para linfedema (ALT, aqua lymphatic therapy) que están funcionando con éxito.

Con el ejercicio en el agua buscamos los mismos objetivos que con nuestro protocolo en seco: bombear las paredes de los vasos linfáticos para favorecer el desagüe de la linfa, mantener una buena funcionalidad del miembro afectado por el linfedema y mejorar la calidad de vida de la persona afectada por esta dolencia crónica. Pero la realización del ejercicio en agua supone un plus ya que podemos realizar este ejercicio sin nuestra prenda de compresión aprovechando las propiedades del agua para ello. La presión hidrostática sustituye a la presión de la prenda. Otro beneficio indirecto es que la realización de un ejercicio periódico en agua puede favorecer la adherencia del paciente al programa de ejercicios que debe hacer para su mantenimiento y ser más fiel a éste y a los cuidados de su linfedema.

La presión hidrostática del agua aumenta el flujo linfático y la evacuación de líquidos. Esta presión se incrementa gradualmente con una mayor profundidad de modo que el miembro afectado se beneficia de los gradientes de presión, influyendo el flujo linfático. La resistencia que la viscosidad del agua ofrece a los movimientos en cualquier plano produce diferentes presiones en la piel, lo que también puede mejorar el flujo linfático. La temperatura del agua debe ser lo suficientemente caliente para evitar un espasmo muscular de escalofríos.

Antes del ejercicio en agua es importante la protección de la piel ya que los cuidados de la misma y la prevención de infecciones e irritaciones forma parte de los cuidados del linfedema. Para ello, se pueden aplicar cremas especiales antes de la sesión. Pacientes con infecciones activas no deben realizar esta terapia hasta que remita su afección.

El programa de ejercicios seguiría la misma secuencia que recomendábamos en seco, de proximal a distal (es decir, empezamos activando las zonas más cercanas al desagüe del sistema linfático y la raíz del miembro y nos vamos distanciando progresivamente). La inmersión del paciente a la altura del pecho mueve la linfa hacia el área torácica y se puede vaciar esta primera zona ayudándonos de respiraciones suaves y maniobras de automasaje en la zona de los ganglios axilares. Continuaríamos por ejercicios para la cintura escapular, estabilizadores de la escápula y músculos torácicos. Bucear y sumergirse en el agua produce unos cambios en la presión de los tejidos que mejora el flujo linfático. El masaje acuático que se crea mediantes los movimientos en el agua y las turbulencias de la misma realza el trabajo que hacen los miembros con sus contracciones musculares.

Seguiríamos la secuencia por la parte más alejada del miembro para luego volver a vaciar los desagües linfáticos proximales, terminando con unos ejercicios respiratorios relajantes.

Actualmente, la terapia en agua para el linfedema se ha usado con éxito en Israel y Canadá y se sigue estudiando en profundidad. Son necesarios más estudios para aportar evidencia científica a este método y refinar la técnica pero desde ya podemos hablar de los beneficios prácticos encontrados en esta técnica.

En Premiummadrid podría realizar un protocolo de ejercicios para el linfedema en nuestra piscina terapeútica y cuidar con nosotros su linfedema.

mm

Patricia Gómez

  • Responsable de la especialidad de rehabilitación en Premiummadrid y de la unidad de Salud.
  • Fisioterapeuta (Universidad de Alcalá de Henares)
  • Experta en terapia manual avanzada y manejo del dolor crónico (Universidad Complutense de Madrid)
  • Especialista en drenaje linfático manual según método Godoy y método Leduc.
  • Especialista en Movilización Neuromeníngea y dolor.
  • Especialista en Inducción Miofascial nivel I (Tupimek).

Este sitio web usa cookies. Más información. ACEPTAR
Shares
Leer más
tendinosis en el hombro
TENDINITIS DEL HOMBRO – TENDINOSIS DEL SUPRAESPINOSO: EJERCICIOS DE REHABILITACIÓN EN EL AGUA.

Cerrar